Mes del adulto mayor

Llegar a la tercera edad hoy es muy diferente a lo que era hace 50 o cien años atrás y la esperanza de vida es mucho mayor ahora, lo mismo que las condiciones físicas e intelectuales.

17 Octubre 2017   4   Editorial   Gustavo Alvarado

Durante el mes de octubre se conmemora en nuestro país el mes del adulto mayor con la idea de generar conciencia en la ciudadanía sobre el rol que compete a las personas que tienen más de 65 años de edad y poner el foco en los derechos que les asisten.

Es la oportunidad de valorar a quienes –para bien o para mal- nos han legado el mundo en que vivimos y que lucharon por el bienestar de sus familias e hijos y ahora muchas veces lo siguen haciendo por sus nietos.

Llegar a la tercera edad hoy es muy diferente a lo que era hace 50 o cien años atrás y la esperanza de vida es mucho mayor ahora, lo mismo que las condiciones físicas e intelectuales.

Por ello, resulta lamentable que muchos lleguen a la jubilación sin los recursos necesarios para disfrutar de esta nueva etapa de sus vidas. Y también es lamentable que muchos se retiren del mundo. Hoy a los 65 años una persona está en pleno uso de sus facultades y con la posibilidad de seguir aportando a la sociedad con sus conocimientos y experiencia.

Sin embargo, es en este periodo en que comienzan a aparecer diverso tipo de enfermedades y males físicos, donde no existe todavía una atención apropiada para los adultos mayores y los tratamientos y medicamentos son una pesada carga sobre los ya menguados ingresos.

De ahí que resulta de gran interés una resolución aprobada por la Cámara de Diputados que pide a la Presidenta de la República instruir al Ministerio de Salud realizar un estudio que permita incorporar al Alzheimer como patología del plan de garantías explícitas de salud (GES).

 El texto se fundamenta en el alto incremento de personas de la tercera edad que padecen esta enfermedad, constituyendo la sexta causa de muerte en nuestro país.

 Según destaca la resolución, actualmente padecen esta enfermedad al menos un 12% de los adultos mayores, lo que representa una importante carga económica para sus familias, por tratar de costear un tratamiento oneroso que ayude a aliviar sus graves efectos.

 En caso que no sea posible incorporar el Alzheimer al plan GES, la resolución pide destinar recursos vía ley de presupuestos para que dicha garantía pueda ser considerada como patología en la próxima administración.

 Los autores recuerdan que actualmente el GES cubre en materia de salud mental el consumo de alcohol y drogas, depresión, esquizofrenia y el trastorno bipolar, dejando de lado la demencia.

Una petición que ojalá sea escucha por el Ejecutivo porque estamos frente a un problema que va a ir creciendo con el paso de los años y se hace complejo de enfrentar para las familias.