Mesa de trabajo por nueva concesión

Recordemos que el tiempo vuela y la licitación, con todas las obras necesarias, deberá estar lista para su publicación en pocos meses más (…)

28 Noviembre 2018   6   Editorial   Gustavo Alvarado

En la jornada de ayer, en dependencias de la Municipalidad de Talca, profesionales del Ministerio de Obras Públicas se reunieron con sus pares de la entidad consistorial talquina, con la finalidad de concordar criterios en torno a la nueva licitación de la ruta Cinco, en el tramo Talca-Chillán, la que, según manifestó el ministro Juan Andrés Fontaine, debería realizarse en el primer semestre del año 2019.
Cabe recordar que, tras el anuncio hecho por el titular de Obras Públicas, de incorporar dentro de esta licitación la construcción de un bypass en Talca, se generó un movimiento encabezado por el alcalde Juan Carlos Díaz para impedir la construcción de esta obra vial, argumentando que no se efectuaría una serie de proyectos de conectividad oriente-poniente en la capital maulina, necesarios para mejorar el traslado de los habitantes de la principal urbe maulina, hoy mermado por la presencia de la principal carretera del país.
Este movimiento fue convocando a otros actores. Fue así como se sumaron parlamentarios, concejales, representantes de entidades gremiales y se generó un debate en la comunidad sobre la pertinencia de contar con un bypass que, si bien aún no hay trazado definido, no hay mucho que pensar para darse cuenta que éste pasaría por la zona oriente, entre Talca y San Clemente.
A este llamado hecho por el jefe comunal talquino, se plegaron otros alcaldes vecinos a la comuna, que también sintieron que podían quedar excluidos de cualquier negociación de obras complementarias necesarias para su comuna. Uno de ellos es el alcalde de Pelarco, Bernardo Vásquez, quien también ha concurrido a la sede del Ministerio de Obras Públicas en Santiago para entrevistarse con el ministro buscando claridad al respecto.
Por eso, es en parte explicable la manifestación simbólica que Vásquez hizo en las afueras de la Municipalidad de Talca, donde en su interior se reunían, como ya está dicho, los profesionales de la capital maulina junto a sus pares de Obras Públicas. Esto, considerando que, con un bypass que ya será un hecho, sería lógico que en la mesa de trabajo se sienten todos los actores involucrados a trabajar, porque una ruta de tal envergadura no solo implicará a Talca, sino que a otras comunas. En este caso, aplica el popular dicho “o son todos o ninguno”, y he ahí donde radica la “protesta” del alcalde pelarquino.
Recordemos que el tiempo vuela y la licitación, con todas las obras necesarias, deberá estar lista para su publicación en pocos meses más, razón por la cual urge que todos los involucrados puedan hacer valer sus necesidades para que después no tengan que conformarse a tener que quedarse con los brazos cruzados y viendo cómo pasan los autos por la carretera.