Migrantes: falta por hacer

Los servicios públicos hacen lo suyo intentando regularizar el “papeleo”, la llegada y estadía de los migrantes.

24 Julio 2018   7   Editorial   Gustavo Alvarado

Hace tan solo algunos días, y tras cerca de 6 meses de espera, fueron sepultados en Curicó los restos mortales de un trabajador haitiano, quien había llegado a Chile con la intención de conseguir trabajo, lograr dinero y, en suma, mejorar la calidad de vida de su esposa y tres hijas que quedaron en el país natal.
Para llegar a la sepultación, el cadáver del infortunado haitiano debió esperar 6 meses en cámaras de frío. La situación de este trabajador, incluso después de su muerte, fue compleja, dejando al descubierto la precariedad de condiciones en las que suelen llegar y vivir los extranjeros en nuestro país, con solo el objetivo de ganarse algunos pesos más.
El gobierno hoy se encuentra abocado a mejorar la ley de migrantes –la que data de la década del 70- y con ello buscar mejorías en el diario vivir de haitianos, venezolanos, colombianos y otros tantos más de otras nacionalidades que han elegido a esta larga y delgada franja de tierra para vivir, proceso que aún se mantiene en curso.
En el caso del haitiano, una vez fallecido, le faltaba documentación para ser sepultado. El hospital no sabía mucho qué hacer, por lo que le consultó a fiscalía, organismo que se declaró sin competencia en el tema, mientras el cuerpo seguía esperando en la morgue del centro asistencial. Y así pasaron los casi 6 meses en que no se encontraba salida a la situación.
Autoridades han explicado que a lo menos a nivel local, no existían protocolos de actuación ante un caso como éste, por lo que paradójicamente, este se transformó en el mapa de ruta a seguir para otras situaciones similares que pudieran darse, y que de seguro se darán, considerando la alta cantidad de migrantes que hoy transitan y viven en nuestra región.
Es triste, frio decirlo, pero la espera de casi 6 meses en la morgue de un hospital dio la pauta para saber qué es lo que se debe hacer en este tipo de casos. Los servicios públicos hacen lo suyo intentando regularizar el “papeleo”, la llegada y estadía de los migrantes, pero aún falta mucho camino por andar en diversos frente en torno a las visitas que llegaron para quedarse.
Hoy, compatriotas del haitiano fallecido, siguen vendiendo chocolates en la esquina frente al semáforo en rojo, otros se han ido al campo en busca de mejor suerte, mujeres de tez oscura han optado por otras esquinas para vender lo que les queda, su dignidad, y en suma todos ellos persiguen hacer frente a la situación que en gran parte de los casos les ha sido adversa.
Se reconoce que el gobierno ha logrado controlar la puerta de entrada. También y como se dice, ha comenzado a ordenar la casa, pero falta, falta mucho. Por ejemplo en materias sociales, en normar la habitabilidad, la atención de salud, en lo laboral, en generar condiciones idiomáticas para una mejor comunicación, y en resumen avanzar en lo que falta.