Ministerio de Ciudad y Vivienda

Con esto, lo que se pretende es aumentar la construcción de viviendas sociales en proyectos de integración social (...)

14 Diciembre 2018   8   Editorial   Gustavo Alvarado

Las demandas habitacionales, en parte, han venido siendo cubiertas, aunque aún hay déficit. Si bien en los últimos 15 años se redujo en casi 200 mil unidades, de acuerdo a información entregada por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo a mitad del presente año 2018, la necesidad en el país se empina por las 393 mil casas.
Más allá de esta realidad en cifras, la discusión hoy en día pasa por la conformación de barrios más que de conjuntos de vivienda. Es decir, que los lotes de casas que se construyen tengan garantizado un acceso a los servicios básicos, sean amigables, seguros e integrados a la ciudad. Esto conlleva también a pensar en cómo se hace el desarrollo urbano de las propias ciudades, para que el crecimiento habitacional sea también armónico y brinde mejor calidad de vida a los habitantes. Por eso, hace mucho sentido la propuesta de transformar la actual cartera de Vivienda y Urbanismo en el Ministerio de Ciudad y Vivienda.
Esta nueva secretaría de Estado ya cumplió con su primer paso legislativo, con el ingreso a trámite en la Cámara de Diputados del proyecto de ley de Integración Social y Urbana. La nueva entidad tendrá entre sus atribuciones y principales tareas promover la construcción de viviendas con integración social, a través de densificación equilibrada en zonas con potencial de desarrollo urbano.
La iniciativa, que fue remitida a la Comisión de Vivienda para su estudio, contempla cuatro pilares centrales: nuevas atribuciones a la cartera; densificación en zonas de desarrollo urbano; una nueva política de “arriendo protegido”; y mayor fiscalización y modificación a las prohibiciones a viviendas sociales.
En ese contexto, el proyecto de ley crea las “Zonas de Integración Urbanas”, que son espacios en los que -pese a tener un plan regulador restrictivo que no permita la densificación- se establecerán beneficios normativos que podrán aplicarse siempre que sea para el desarrollo de proyectos de viviendas integradas.
En ese sentido, se incentivarán los usos mixtos, es decir, además de viviendas se buscará generar servicios, equipamiento, parques u otros espacios que se estimen para cualquier área de la zona decretada.
Asimismo, el proyecto faculta a los planes reguladores intercomunales para que también puedan establecer Zonas de Integración Urbana.
Con esto, lo que se pretende es aumentar la construcción de viviendas sociales en proyectos de integración social y densificar equilibradamente ejes estructurales en las ciudades, facilitando el acceso de las familias a zonas mejor ubicadas y con más servicios.