Modernizar las cooperativas

La asociatividad es fundamental para trabajar en un mundo competitivo

20 Abril 2018   3   Editorial   Gustavo Alvarado

Chile modernizará la estructura de sus cooperativas rurales agrarias de la mano del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), el organismo de la OEA especializado en la materia.
De los programas de cooperación para dicha modernización se beneficiarán más de 200 mil familias de zonas rurales, informaron el ministro de Agricultura, Antonio Walker, y el director general del IICA, Manuel Otero.
El cooperativismo es un sistema que incentiva la asociatividad en pos de la formación de un grupo de personas que administren y gestionen una empresa de forma colectiva y democrática, con un sentido de bien común por sobre el lucro.
Sin embargo, ha tenido en nuestro país un desarrollo irregular y en la actualidad hay alrededor de 3 mil cooperativas, de las cuales solamente unas mil 300 se encuentran activas. De ellas, unas 130 están en nuestra región.
De acuerdo a lo señalado, el IICA enfocará sus proyectos de cooperación con Chile en el fortalecimiento del asociacionismo rural, la modernización de las cooperativas, la promoción de alianzas productivas, la inocuidad de los alimentos y sanidad agropecuaria, la capacitación de la fuerza laboral agrícola y el manejo de los recursos hídricos
Desde el punto de vista de la entidad internacional que posee una amplia experiencia en temas de cohesión social y territorial en zonas rurales, “estamos frente a una gran oportunidad para promover acciones de cooperación técnica dentro de una convergencia de intereses con las autoridades de Chile para crear un área de progreso”, manifestó Otero.
Otero recordó que “exitosos” programas de desarrollo concebidos por el IICA en zonas deprimidas de Brasil, México y Perú, donde el instituto que dirige trabajó en cooperación con los gobiernos centrales y regionales. Esos programas “apostaron por la construcción de ciudadanía y la capacitación de recursos humanos a través de la formulación de planes estratégicos”.
Nuestra región tiene altos índices de ruralidad y bajos ingresos, lo que hace necesario enfocarse en fórmulas creativas que permitan desarrollar negocios que faciliten a las familias salir de la pobreza. Para ello, la asociatividad es fundamental de manera de trabajar en conjunto frente al competitivo mundo que estamos viviendo.
El cooperativismo, entonces, asoma como una alternativa positiva y viable que debe ser respaldada asumiendo modelos que han resultado exitosos en otros países. Los esfuerzos que se hagan en este sentido van a tener, sin duda, importantes beneficios para quienes lo requieren.