Moderno sistema de agua potable

Vale la pena replicar esta iniciativa en otros lugares que necesitan agua potable

23 Septiembre 2018   4   Editorial   Gustavo Alvarado

Llico celebra un momento muy especial, tras años de intentos, logró por fin contar con agua potable para la comunidad. 86 familias solucionaron el problema de aguas saladas y contaminadas.
Fueron varios años en la búsqueda de soluciones, algunas de ellas implementadas, pero todas fallidas, hasta que finalmente arribó desde Europa una moderna planta de ultrafiltración que requirió una inversión cercana a los 250 millones de pesos – los cuales fueron proporcionados por la Subsecretaría de Desarrollo Regional (Subdere). En agosto fue puesta en funcionamiento y el viernes inaugurada por autoridades regionales y locales.
El agua salada posee algunos contaminantes, y minerales. La planta en cuestión luego de un procedimiento físico, sin adicionar químicos permite entregar a la comunidad agua con el estándar que exige la Organización mundial de la Salud (OMS) y con estándar superior a la norma chilena. Además, este instrumento tiene autonomía energética ya que utiliza paneles solares con un costo operacional y de mantenimiento mínimo.
Los vecinos aseguraron que, con este sistema que les permite contar con agua potable, les cambió la vida por la calidad y cantidad de agua, y además ayuda para la economía del bolsillo.
Vale la pena replicar esta iniciativa en otros lugares que necesitan agua potable, si bien requiere de una importante inversión, se trata de una tecnología que permitirá el desarrollo de muchas localidades rurales de la Región del Maule.
Son muchos los sectores que necesitan de camiones aljibes para contar con el vital elemento lo que significa una gran cantidad de recursos para el Estado de Chile.
Por eso, es importante lo sucedido en Llico con la llegada de esta planta de ultrafiltración, esperemos que funcione y perdure. Sin duda, puede ser la solución para aquellas comunidades que sueñan con agua potable. Algo que parece tan básico, pero para muchos es un tema clave y la falta de este recurso es mayor a lo que uno puede pensar al vivir en la ciudad. La tecnología avanza y plantas como las de Llico ayudarán considerablemente en la calidad de vida y el progreso de las comunidades.