Molina: ¿Por qué y hasta cuándo?

Tal vez sea el momento de interactuar mejor con la familia

08 Mayo 2018   9   Editorial   Gustavo Alvarado

La ciudad y la comuna de Molina es conocida por sus bellas caídas de aguas en la zona cordillerana, también por su Festival Folclórico de la Vendimia, o por la calidez de su gente, y de eso no hay duda. Sin embargo, cada cierto tiempo su nombre vuelve a la palestra a causa de la bitácora policial que allí escribe escabrosos episodios que tienden a manchar todo lo positivo que posee esta tierra en la parte sur de la provincia de Curicó.
Si bien es cierto hechos de connotación policial siempre van acaecer en todo lados, se ha hecho una variable frecuente el que aquellos de mayor connotación, de mayor violencia en ocasiones, un número importante de ellos se registren en esta vecina comuna. Esto llama la atención debido a que el común y corriente de los molinenses está compuesto por gente trabajadora que se encuentra distante, muy distante de las actividades delictuales.
Molina, su nombre una vez más ha estado en la palestra de las páginas policiales, primero por la reciente sentencia de tribunales hacia un femicida; antes lo había estado precisamente frente a otros hechos de estas características, y en la última semana lo estuvo a causa de los ataques sexuales de los que una niña de 13 años venía siendo víctima, primero por parte de su padrastro y ahora último de su padre.
En la memoria quedan los horrores que eventualmente sufrió “angelito”, niño de 4 años que murió a manos de su madrastra, o la mujer que decidió terminar la violencia de la que era víctima, trozando a su agresor y para hervirlo en una olla. Ello, solo por mencionar algunos de los casos que pudieran volver a la retina, que en grado importante empañan el resto del quehacer de esta comuna, que sin duda posee más cualidades y virtudes entre sus características.
Hace algunos días las mujeres que protestaron en el caso “Angelito”, regresaron a las afueras del Tribunal de Molina, para esta vez manifestarse en torno al caso de la niña de 13 años afectada sexualmente por su círculo más cercano. En esa instancia, las manifestantes una vez más pidieron justicia, pero más allá aun: solicitaron explicación sobre el por qué siguen ocurriendo este tipo de hechos que de tiempo en tiempo marca a esta bella comuna.
Quizás sea el momento de activar acciones, mayor cantidad de las ya activadas y a la vez ir más allá de las campañas preventivas, que permita esto, enfrentar aquellas variables que llevan a Molina a estar en los titulares de los medios de comunicación, y no por sus bellezas naturales, ni por su gente, ni por su festival folclórico.
Tal vez sea el momento de interactuar mejor con la familia, que la educación haga lo suyo pero con mayor vigor y orientación, y en especial fortalecer aún más los principios y valores que se entregan en el hogar, herramientas con las cuales responder las interrogantes, Molina, ¿por qué y hasta cuándo siguen ocurriendo?