Navidad junto a los enfermos

Vivir la navidad junto a un ser querido que está enfermo y hospitalizado, le dará un sentido distinto a esta fiesta.

22 Diciembre 2016   10   Editorial   Gustavo Alvarado

La ansiedad por comprar se apodera de la gran parte de los habitantes de la zona; todos tienen el interés por conseguir el regalo ideal para sorprender a los seres queridos. Sin duda, esta búsqueda en centros y locales comerciales repletos de personas, que andan en la misma misión, no deja de estresar.

Es ese el momento que se debe recordar, más allá de los regalos, para reflexionar lo que ha sido este año: se vivieron situaciones alegres, se enfrentaron las  difíciles, llegando a los últimos días de diciembre agotado por el trabajo, pero satisfecho por lo aprendido.  No sólo es una época para “comprar”, sino que más bien para demostrar el afecto, el cariño, a la familia y a los amigos. 

La mayoría de los cauqueninos optan por pasar con sus familias esta fecha, algunos viajan a la zona, otros van a ciudades distintos para reunirse con su clan; pero también están quienes se encuentran delicados de salud y que deberán pasar estas fiestas de fin de año hospitalizados.

Para crear ambiente, en los fríos pasillos del Hospital de Cauquenes los funcionarios instalaron árboles navideños y más de algún pesebre,  lo que hace más acogedor el lugar. La idea es ponerse en el lugar del que sufre, acción que permite enfrentar una realidad que no queremos mirar: la mayoría de los enfermeros hospitalizados pasarán solos está navidad.

Los villancicos se escuchan de manera regular en un edificio donde la música no era habitual. Hasta que al médico jefe del programa “Alivio del dolor y cuidados paliativos”, doctor Mario Moya, en su tiempo como director del establecimiento, utilizó las salas de espera y los pasillos del hospital como lugares de intervención cultural, iniciativa que apoyó el destacado pianista nacional Roberto Bravo,  quien en dos oportunidades tocó su piano de cola, en los pasillos del servicio Médico Quirúrgico del nosocomio cauquenino.

Además, es casi una tradición que las Damas de Rojo filial Cauquenes, todos los años, acompañados del grupo “Licantar”, llegan cantando villancicos a los distintos servicios clínicos del hospital, llevando un mensaje de amor y un pequeño obsequio a todos los enfermos hospitalizados.

Esta sencilla acción transformó un día común a uno especial, pues fue un momento de distracción, que les permitió dar una pausa al dolor, a las preocupaciones y a la pena  que los aqueja.  Música y sanación es una buena mezcla que sólo trae satisfacción a los enfermos, sino que también a sus familiares y funcionarios del establecimiento. 

Alguna vez, en una entrevista, Benito Baranda, dijo que “la navidad sigue siendo un espacio muy grande de consumo y mientras los cristianos ven cómo esta fecha se ve fuertemente transgredida, para los que no lo son, también está siendo vulnerada permanentemente en esos valores, pues esta fecha representa para ellos la posibilidad de reunirse con las personas que quieren y así poder expresarles ese cariño”.

Esperar Navidad o la llegada del “Viejito Pascuero” junto a la familia es el bien más preciado. Lamentablemente, muchas de las personas enfermas no podrán vivirla en su hogar reunidos con sus familiares, pero sí gracias al programa “Hospital Amigo”, impulsado desde el Ministerio de Salud, podrán pasar esa noche con un familiar o acompañante.

Vivir la navidad junto a un ser querido que está enfermo y hospitalizado, le dará un sentido distinto a esta fiesta. Ese gesto será tan significativo, que sin duda contribuirá no sólo en la sanación de quien sufre, sino que hará ese instante único e irrepetible, en la memoria de quien hace y recibe la visita.