Niños vulnerados

Pareciera que existe un ánimo de no querer visibilizar que en nuestras ciudades tenemos niños en situación de desprotección, vulnerables a caer en la drogadicción y que, muchos de ellos, ya se han iniciado en el camino de la delincuencia.

10 Septiembre a las 22:36   69   Editorial   Gustavo Alvarado

Hace algunas semanas, un reportaje televisivo expuso el drama de niños talquinos que deambulan por las calles, específicamente, en la zona del terminal de buses y al interior de los terrenos de ferrocarriles. Se trata de un drama que se arrastra desde hace varios años y que muestra el nivel de vulneración de los menores de edad.


En la Cámara de Diputados, a través de un proyecto de acuerdo, se sugirió al Ejecutivo que, en el contexto del “Conteo Nacional de niños, niñas y adolescentes en situación de calle”, se pongan en conocimiento de los tribunales competentes las vulneraciones de que podrían ser víctimas 547 niños, niñas y adolescentes en situación de calle que fueron encuestados, para que se restituya, en el más breve plazo, sus derechos vulnerados.


El documento señala que, con fecha 9 de octubre de 2018, se adjudicó la licitación pública para contratar el “Servicio de conteo a nivel nacional de niños, niñas y adolescentes en situación de calle (NNASC)” a la Corporación de Derecho Privado Universidad Alberto Hurtado.


Agrega que se contaron 547 casos de niños, niñas y adolescentes en situación de calle, en todas las regiones del país y distribuidos en 80 comunas, donde la mayor proporción de casos se encuentra en las regiones Metropolitana, Los Lagos, Valparaíso y Biobío.


En ese plano, el resumen ejecutivo plasmó que cinco niños, niñas y adolescentes en situación de calle no estaban en condiciones de ser encuestados por consumo de sustancias.


En relación a ello, el texto plantea que la principal sustancia ingerida es el cigarrillo, en conjunto con la marihuana y el alcohol. El 79,2% de los/as NNASC declaró consumir cigarro y el 61,9%, marihuana. En el caso del alcohol, la prevalencia de consumo de los/as NNASC es de 46,3%. Se destaca, en comparación a otros estudios, un alto consumo de pastillas sin receta, cocaína y pasta base (22,3%, 19,1% y 14,1%, respectivamente).


Sin embargo, pese a que el estudio arrojó problemas serios, hasta la fecha no se cuenta con información disponible acerca de si los antecedentes conocidos, con ocasión de los reportes periódicos y del preinforme final, fueron, a su vez, puestos en conocimiento de las respectivas autoridades competentes, para alertar de las vulneraciones de que podrían haber sido o haber estado siendo víctimas los menores, esto es, el Juzgado de Familia para el control y ejercicio de las medidas proteccionales, respecto de los menores y la presentación de una denuncia por eventuales hechos constitutivos de delito.


Pareciera que existe un ánimo de no querer visibilizar que en nuestras ciudades tenemos niños en situación de desprotección, vulnerables a caer en la drogadicción y que, muchos de ellos, ya se han iniciado en el camino de la delincuencia. El Estado llegó tarde o, simplemente, no quiso llegar a ellos.