¡No al olor a humo!

3 mil 494 personas murieron de forma prematura en 2017 por enfermedades cardiopulmonares

29 Abril   125   Editorial   Gustavo Alvarado

El sábado recién pasado se decretó la primera Alerta Ambiental del año para el polígono Talca-Maule. Correspondía a un episodio crítico de contaminación atmosférica por material particulado respirable en ambas comunas, por ello la Intendencia del Maule estableció dicha medida que busca mitigar los efectos del smog, cuyo origen radica principalmente por el uso de leña domiciliaria.
En vista y consideración que esta medida de restricción de humos visibles se establece en base a los pronósticos de las condiciones climáticas cuando hay bajas temperaturas, escasa o nula probabilidad de lluvia y regulares condiciones de ventilación, es importante hacer un enérgico llamado a los vecinos para que se preocupen de usar leña seca y no húmeda, porque esto no se trata solo del olor a humo, que por lo demás, ya se percibe durante el día y la noche, sino porque la contaminación atmosférica afecta directamente la salud de las personas.
Un informe del Ministerio del Medio Ambiente, que midió los impactos de la contaminación del aire en la salud de las personas, concluyó que 3 mil 494 personas murieron de forma prematura en 2017 por enfermedades cardiopulmonares asociadas a la exposición crónica de material particulado fino (MP 2,5), considerado el más riesgoso para las personas.
Entonces, atendiendo a las cifras anteriormente mencionadas, el humo por leña húmeda domiciliaria no solo hace que “ardan los ojos”, o la ropa quede “pasada a humo”, sino que incide en que la población más vulnerable fallezca prematuramente.
Se entiende absolutamente que hay familias que no cuentan con los recursos suficientes para cambiar a equipos de combustión que no contaminen, pero hay posibilidades de optar a recambio de calefactores por ejemplo, iniciativa que es impulsada por el Ministerio del Medio Ambiente.
Como medio de comunicación no nos queda más que reiterar a la población las diversas medidas que se pueden tomar para no fomentar la contaminación del aire. Algunas de éstas son: recordar que está prohibido el uso de chimeneas de hogar abierto; use siempre leña seca (menor a 25% de humedad), de preferencia de comerciantes establecidos; no queme troncos enteros; inicie el fuego sólo con papel y astillas secas; mantenga el tiraje completamente abierto al menos durante 10 minutos después de iniciar el fuego o efectuar una recarga de leña y revise constantemente la salida de humo por el cañón de su estufa o cocina, si es visible, abra el tiraje de su calefactor para mantener una llama viva. Nunca cierre completamente el tiraje de su estufa.
Estas simples recomendaciones favorecerían un aire un poco más limpio. Recuerde que convivimos diariamente con lactantes, menores, embarazadas, adultos mayores y enfermos.