Noticias falsas en tiempos de crisis

En un mundo globalizado, donde la democratización del acceso y uso de la información es evidente, el riesgo de caer en las redes de las “fake news” es demasiado alto.

27 Octubre   122   Editorial   Gustavo Alvarado

Son tantos los hechos, tantas las fuentes, todo ocurriendo a velocidad de Internet, con las redes sociales bullendo a un ritmo frenético, y la ciudadanía, esa que salió en masa a expresar su descontento, asumiendo el doble rol de protagonista y primer emisor del mensaje, que se corre el serio riesgo de pasar por cierto mentiras flagrantes.

 

 

 

El fenómeno de las “fake news” o, en buen chileno, “noticias falsas”, se ha instalado como telón de fondo de la crisis social y política que ha copado columnas, radios, imágenes de televisión y, por supuesto, internet y redes sociales. Un escenario propicio para que inescrupulosos jueguen con la credulidad de una sociedad que ha asumido lo digital como parte de su ADN.

 

 

 

Un peligro que los medios de comunicación se han tomado muy en serio, adoptando, primero, medidas que permitan separar lo verdadero de lo falso, y, segundo, aportando a la ciudadanía herramientas que le ayuden a diferenciar uno de otro.

 

 

 

Porque en un mundo globalizado, donde la democratización del acceso y uso de la información es evidente, el riesgo de caer en las redes de las “fake news” es demasiado alto. Entonces, se requiere de un periodismo profesional, uno que sea capaz de reaccionar rápido a la contingencia, pero siempre de manera ética, chequeando los datos para elaborar información veraz.

 

 

 

Solo un ejemplo, dado a conocer por La Tercera en su edición digital. El viernes el senador Alejandro Navarro compartió una foto donde se observa al Presidente Sebastián Piñera mirando, supuestamente, la multitudinaria marcha de más de un millón de personas realizada en Santiago. Sin embargo, dicha imagen fue manipulada y corresponde en realidad, asegura el matutino, a las elecciones presidenciales de 2017, específicamente al momento en que Beatriz Sánchez anuncia su apoyo a Alejandro Guillier.

 

 

 

Es en este escenario que la labor periodística reivindica su importancia social, más allá de su tradicional rol como medio informativo. En medio de esta avalancha de hechos y noticias, el filtro del buen periodismo es esencial para que una sociedad, efectivamente, se exprese de manera honesta y encauce de buena manera sus legítimas exigencias.