Obesidad, problema de salud pública

Prevalencia del sobrepeso, obesidad y obesidad mórbida afecta a un 74,2% de la población.

24 Noviembre 2017   9   Editorial   Gustavo Alvarado

Esta semana se ha conocido el caso de una mujer de la comuna de Molina que padece de obesidad mórbida y que se encuentra en grave estado en el Hospital de Curicó. La paciente pesa cerca de 200 kilos y debió ser trasladad al centro médico mediante un complejo operativo.
Esta situación ha encendido las alarmas en la región, precisamente en el momento en que se ha dado a conocer el resultado de la Tercera Encuesta Nacional de Salud, la más importante y completa que se ha realizado a la fecha.
Aplicada entre agosto del año 2016 y marzo del año 2017, la herramienta midió más de 84 problemas y determinantes de la salud, 26 de los cuales se monitorearon en la medición del año 2003 y la del año 2009. La encuesta fue de carácter presencial y se aplicó a la población mayor de 15 años a nivel nacional.
Sus resultados entregan insumos importantes para diseñar y realizar políticas y programas en Salud. Sin embargo, los resultados también arrojaron situaciones preocupantes que se convierten en desafíos sanitarios prioritarios para las autoridades de Salud y que deben enfrentarse con urgencia.
Entre ellos, la última medición de Salud muestra que la prevalencia del sobrepeso, obesidad y obesidad mórbida afecta a un 74,2% de la población, lo que resulta alarmante, debido a que esta condición es un factor de riesgo para otras enfermedades.
Al respecto, el subsecretario de Salud Pública (s), Cristian Herrera, afirmó que “estas son cifras que nos preocupan y claramente deben convertirse en una prioridad para los equipos de Salud del próximo Gobierno. Reducir estos índices generará efectos positivos en otros indicadores sanitarios, porque la obesidad es uno de los factores que contribuye a desarrollar cuadros de hipertensión arterial, diabetes mellitus y problemas cardiovasculares, a los que hoy tenemos que poner todavía más atención”.
Recordó que la lucha contra la obesidad y las enfermedades no transmisibles derivadas de una mala alimentación, impulsó la implementación del reglamento de la Ley de Alimentos.
Esta normativa, que entró en vigencia en junio del año pasado, obliga a etiquetar frontalmente con sellos de advertencia los alimentos que superan los límites establecidos por el Minsal para calorías, grasas saturadas, azúcares y sodio, además, prohíbe la publicidad dirigida a los menores de 14 años de estos alimentos, así como la venta y publicidad de estos alimentos en las escuelas.
Estamos frente a un serio problema de salud pública que debe ser enfrentado con decisión, puesto que sus efectos son devastadores e influyen poderosamente en la calidad de vida de las personas.