Olores molestos y contaminación

El problema radica en que, actualmente, el olor molesto no está considerado como agente contaminante.

25 Abril   77   Editorial   Gustavo Alvarado

Hay lugares, tanto urbanos como rurales, donde cada cierto tiempo -o a veces de forma permanente- malos olores se mezclan en el ambiente generando molestias entre sus habitantes. Hace un par de semanas, se conoció a través de nuestras páginas el caso de una serie de villas en el sector poniente de Linares que por las tardes eran presas de olores desagradables, hecho que determinó al alcalde de la comuna a visitar e inspeccionar, detectando la presunta fuente del problema.
El tema prosiguió con la solicitud ante la Autoridad Sanitaria para que evalúe el posible foco de emisión de elementos nocivos para el medio ambiente. Aquí, mal olor fue más bien un síntoma y no así un agente contaminante. El problema radica en que, actualmente, el olor molesto no está considerado como agente contaminante.
Se trata de un vacío legal que afecta a variadas comunidades del país el que pretende ser subsanado mediante un proyecto de ley, aprobado en general en la Sala de la Cámara de Diputados, en el cual se reconoce expresamente al olor como agente contaminante.
Luego de este paso, la propuesta legal, que volverá a la Comisión de Medioambiente para la revisión de indicaciones, se plantea como finalidad dar protección y certeza jurídica a todos aquellos que, en resguardo propio o del medio ambiente, busquen en la justicia el amparo al derecho a vivir en un medio ambiente libre de contaminación.
Para cumplir con este fin, el artículo único de la iniciativa modifica la Ley 19.300, sobre Bases del Medio Ambiente, de modo de incluir en sus disposiciones generales, más estrictamente, en el marco de las definiciones, que el olor es un agente contaminante.
Asimismo, se agrega el concepto de “olores molestos”, que se define como “aquellos susceptibles de causar trastornos que impliquen la alteración de las condiciones normales de vida de una persona, de una comunidad o del medio ambiente, de conformidad a los reglamentos respectivos”.
Finalmente, se adiciona el concepto de “olores” al listado de efectos, características o circunstancias que exigirán la elaboración de un estudio de impacto ambiental, cuando un proyecto o actividad incurra en este tipo de contaminación.
El proyecto fue motivado por la propia ciudadanía, en particular, por los vecinos de la comunidad de Freirina.