Óptica y farmacia popular

Esta positiva acción contrasta con la demora y postergación que ha tenido por parte de la Municipalidad de Linares el proyecto de “Farmacia Popular”, y que piden a gritos, los adultos mayores que ven como sus pensiones son consumidas por el alto costo de los remedios.

30 Septiembre 2017   7   Editorial   Gustavo Alvarado

Todos los consumidores saben y están al tanto del alto costo que tiene el despacho de una receta oftalmológica o farmacéutica. En esta línea surgió en Linares la posibilidad de contar con una óptica popular privada que ha significado un ahorro significativo para los habitantes del Maule sur.

Si bien se trata de una instancia privada y que solo funciona en algunas ciudades del país, principalmente comunas populares de Santiago, donde se realiza la venta de lentes en un promedio a un tercio del valor del resto de las ópticas se trata de una instancia que merece ser destacada.

“Nosotros incluso hacemos las consultas gratuitas. En Chile no existen ópticas que hagan las consultas gratis. Los lentes van garantizados por un año. Respondemos por los cristales y el marco. En muchos casos cuando no tienen acceso las personas se les regalan. Nosotros los entregamos en cuatro o cinco días. Acá estamos hasta un 70 u 80% más económico. Somos una de las pocas ópticas en Chile que trabajamos con certificación europea. La gente está agradecida de las autoridades por hacer la gestión de traer la óptica”, dijo el ejecutivo Vicente Lagos.

El alcalde Mario Meza, quien fue el principal gestor en traer la óptica a Linares, explicó que “hace tres meses cuando comenzó la discusión de la farmacia en Linares nosotros vimos en Santiago comunas que tenían una óptica popular. Decidimos generar las condiciones para que la gente en Linares tenga acceso a lentes ópticos a muy bajo precio y de calidad. El valor de estos lentes en el comercio corriente perfectamente triplica y cuadriplica su valor. Esta óptica está en cuatro o cinco comunas del país. Nosotros facilitamos las condiciones desde el punto de vista municipal, en cuanto a la autorización de permisos y la patente comercial. Ésta estaba destinada a Puerto Montt, pero finalmente está en Linares. Bien por nosotros”, dijo la autoridad.

“Yo tengo una pensión mínima y vine a consultar por unos lentes para la vista, porque me cuesta leer. Don Vicente (dueño) me vio complicado y me citó para regalarme los lentes. Cuando recibimos estos beneficios es magnífico. Esperemos que se haga en otros campos lo que está haciendo el alcalde”, dijo Guillermo González de 76 años.

Juan Sepúlveda, vecino de Talca, compró lentes en la Óptica Popular Privada de Linares. “Consulté médico en Talca y me vine a Linares buscando la economía de los lentes. Corroboré con otras ópticas y había una diferencia bastante notoria. Me fui a Talca con los lentes se los mostré a mi oftalmólogo. Me los revisó y los encontró perfectos. Ahora yo traje a mi señora, porque me siento seguro”.

Esta positiva acción contrasta con la demora y postergación que ha tenido por parte de la Municipalidad de Linares el proyecto de “Farmacia Popular”, y que piden a gritos, los adultos mayores que ven como sus pensiones son consumidas por el alto costo de los remedios.

La corporación local ha insistido que está trabajando, pero en la práctica no se experimentan novedades. El año pasado se hizo una inscripción masiva de potenciales beneficiados, que con receta en mano, llegaron al Departamento Social. Se les pidió disculpas por el trámite pero eso no basta. Linares, capital del desempleo y bajos sueldos, requiere con urgencia la implementación de este plan que con éxito funciona en otras urbes de la provincia, la región y el país.