Orquesta Clásica del Maule

Pero vienen más desafíos para la Orquesta Clásica del Maule. Uno de ellos es expandir la planta de músicos, ya que en palabras del maestro Francisco Rettig, la demanda artística va creciendo en el repertorio, lo que hace “evidentemente” necesario contar con más plazas.

06 Septiembre a las 22:41   88   Editorial   Gustavo Alvarado

Son 21 músicos que en la actualidad componen el elenco de la Orquesta Clásica del Maule, agrupación que es parte del Teatro Regional del Maule, dirigida por el maestro Francisco Rettig y que está cumpliendo una década de existencia.


Se trata de un verdadero orgullo para esta zona contar con un grupo de músicos profesionales, que anualmente cumplen más de un centenar de actuaciones en diversas comunas de la región, aportando no solo uno, sino que varios granos de arena al desarrollo cultural de nuestra comunidad maulina. Un esfuerzo que debe ser valorado por el público que tiene hoy en día la posibilidad, a través de las presentaciones que en distintos rincones realiza la Orquesta Clásica del Maule, de acercarse a expresiones culturales que antes simplemente no podía acceder.


De ahí que también fue un paso importante el que se dio hace unos meses, cuando se cumplió la solicitud de tener una planta de músicos contratados, lo que permitió entregar legalmente una estabilidad laboral a quienes ejercen el arte musical, tanto como pasión, como también como su fuente de ingresos. Fue una larga batalla, pero justa para los músicos que entregan y colocan su talento al servicio del público, lo que a larga redunda en un aporte cultural invaluable.


Pero vienen más desafíos para la Orquesta Clásica del Maule. Uno de ellos es expandir la planta de músicos, ya que en palabras del maestro Francisco Rettig, la demanda artística va creciendo en el repertorio, lo que hace “evidentemente” necesario contar con más plazas.


Para poder lograr aquello, el desafío en el directorio del Teatro Regional del Maule será lograr mejores presupuestos que vayan dando cumplimiento a los requerimientos que el propio elenco del recinto vaya teniendo. La meta no es menor, ya que año tras año, el funcionamiento del TRM está quedando sujeto a la voluntad del Consejo Regional, donde las miradas no siempre están centradas en el aporte cultural, el que no siempre es entendido como un factor de desarrollo humano.