Parquímetros en la plaza: Cuando el uso quiebra a la norma

(...) pareciera que el uso, el mal uso, ha sido más poderoso que la norma, y los estacionados siguen allí cada día.

18 Diciembre 2018   6   Editorial   Gustavo Alvarado

El próximo 2 de enero el entorno de la plaza de armas de Curicó verá cambiado su fisonomía debido a que se restituye el cobro por concepto de parquímetros, dejando así en el pasado, la buena intención que se tuvo hace algunos años de parte de la autoridad de turno, cuando se pensó como una buena medida “limpiar” de estacionamiento las 4 arterias que circundan al principal paseo público de esta ciudad.
El argumento, cuando se tomó aquella determinación, fue principalmente limpiar la “visual” hacia la plaza de armas, es decir que permitiera al visitante y al común ciudadano disfrutarla también desde su entorno, ya que, a juicio de la mayoría, los estacionamientos en las calzadas “afeaban” al sitio orgullo de los curicanos. Fue así que se retiraron los operadores de parquímetros, y se instalaron las señaléticas que prohíben allí aparcar.
Ambas medidas por un tiempo dieron sus resultados consiguiéndose los objetivos originales de la iniciativa, es decir nadie estacionaba, y la plaza mostraba mejor estética desde los costados. Sin embargo, con el tiempo, y como ocurre en Chile con una serie de situaciones, la normativa se fue resquebrajando, manoseada por los propios ciudadanos, conductores que comenzaron a hacer caso omiso al “No Estacionar”.
De esa forma el objetivo principal fue quedando en el olvido, y hoy en horario de mañana y tarde, especialmente en horas de banco, el entorno de la plaza muestra a vehículos con sus intermitentes encendidos ocupando aquellas zonas en que no debiesen estar. La fiscalización y las infracciones no han estado ausentes, sin embargo, pareciera que el uso, el mal uso, ha sido más poderoso que la norma, y los estacionados siguen allí cada día.
Ante ello, la autoridad municipal acaba de adoptar una radical, nueva, incluso sorpresiva determinación, que va en sentido contrario a lo que se buscaba hace algunos años, y es que ahora se habilitarán nuevamente los estacionamientos en las calles laterales de la plaza, pero con cobro de parquímetros mucho más caros. Con esto último, argumentaron los ediles, se pretende “desincentivar” el uso de los vehículos motorizados.
Paradójico si se piensa que eso ya no se logró con los centenares de “partes” cursados a quienes incumplieron la prohibición, teniendo claro que un sector importante de la comunidad sí posee los recursos necesarios para acudir al banco, al centro en automóvil, y permanecer allí toda la mañana estacionado, ahora sin una norma que lo impida.
El 2 de enero entrará en operaciones el nuevo cobro en el entorno de la plaza de armas, mucho más caro que los parquímetros de otras calles, pero cuyo precio pagará las ya añejas buenas intenciones de “limpiar” los costados de este centro cívico curicano. De paso dejará establecido, que, en muchas ocasiones, el uso, quizás el mal uso, es mucho más fuerte que la norma.