Participación de las juntas de vecinos

(…) los legisladores entienden que hay un debilitamiento estructural de las juntas de vecinos, lo que obliga a derivar recuperar y dar un renovado impulso al valor originario de las juntas de vecinos como centro unitario representativo (…)

02 Mayo   122   Editorial   Gustavo Alvarado

Están presentes en la mayoría del territorio nacional. Son las juntas de vecinos, las que se han convertido en organizaciones sociales con fuerte y amplia pertenencia en sus territorios. Pero, ¿qué tan preponderantes están siendo actualmente en las decisiones de las políticas públicas que les afectan a ellos mismo? Es decir, ¿qué tan activa es la participación que se les permite hoy en día a las juntas de vecinos?
Sin duda, las juntas de vecinos han cumplido y continúan cumpliendo variadas y valiosas funciones de bien común en los barrios, poblaciones y localidades. Cabe recordar que se desarrollaron durante todo el siglo XX como expresión colectiva y autónoma de los habitantes para impulsar mejoras indispensables para su bienestar en relación con múltiples necesidades del hábitat. Ya se cumplieron más de cincuenta años desde que se dictó la ley que creó a las juntas de vecinos.
Con medio siglo a cuestas, es necesario ir fortaleciendo su rol y es en ese contexto que actualmente se ha presentado por parte de senadores un proyecto para modificar la ley, con el objeto de robustecer su labor, así como también de las demás organizaciones comunitarias en la representación de la comunidad y apoyar la acción de sus dirigentes.
Esto, porque los legisladores entienden que hay un debilitamiento estructural de las juntas de vecinos, lo que obliga a derivar recuperar y dar un renovado impulso al valor originario de las juntas de vecinos como centro unitario representativo, integrador de la comunidad del respectivo sector, población o localidad e interlocutor por definición ante el municipio y otras autoridades o servicios, y poner de relieve dimensiones esenciales de las juntas de vecinos como su autonomía, la promoción de la convivencia y su carácter de medio para hacer efectiva la participación territorial.
Uno de los argumentos para la modificación legal es que, según los senadores, se advierte una atomización y dispersión que está inserta en el marco legal actual, lo que permite pluralidad de juntas de vecinos en una misma unidad vecinal. En este contexto, se propone que, en tales casos, todas las juntas de la respectiva unidad vecinal deban constituir una junta territorial, especialmente como dispositivo aglutinador e interlocutor preferente para tratar los asuntos, planes, obras y presupuestos de común interés con la municipalidad.
De ahí, se propone también que las municipalidades, a través de su órgano deliberativo, tengan el deber de escuchar la opinión de las juntas de vecinos y territoriales en los procesos formales que conducen a la aprobación del plan de desarrollo comunal, el plan comunal de obras y sus respectivos presupuestos. Algo que hoy, en la práctica, no ocurre en las comunas y es necesaria una mayor incidencia de las juntas de vecinos.