Pasión rojinegra

Ya ha pasado mucho tiempo sin ver a un Rangers protagonista. Esta ciudad y su gente, especialmente los que acuden regularmente al estadio no se merecen esto.

04 Septiembre 2017   9   Editorial   Gustavo Alvarado

“Quiero al club Rangers como a mi suelo. Socio es mi padre y fue mi abuelo. Soy deportista por tradición. Soy Ranguerino de Corazón…” Esta es parte de la letra del himno de Rangers de Talca, frases con un gran significado y que reflejan de manera exacta lo que sienten los hinchas por este club.

No cabe duda que hay pasión, la historia lo demuestra. En las buenas y en las malas su hinchada está presente. Lamentablemente han sido demasiados los episodios negativos. Es cosa de ver la situación actual del equipo para demostrar que no estamos exagerando.  Hoy Rangers es colista del torneo de la primera B, solo ha logrado dos puntos. El sábado perdió por 4  a 2 ante Barnechea, hecho que derivó en la renuncia de su técnico Luis Guajardo.

El actual equipo está integrado en su gran mayoría por gente joven, según los entendidos ha faltado la experiencia para enfrentar los partidos. Bajo esta lógica también se podría decir que se apostó por esta modalidad de futbolistas dando espacio y oportunidad a las nuevas generaciones que están con la disposición para dejarlo todo en la cancha y “mojar la camiseta”. Sin embargo, esta fórmula no resultó y quedó en evidencia que era necesario complementar el equipo con gente de más experiencia. No se trata de dejar fuera a los más jóvenes y deportistas de la zona, sino que el tema va mucho más allá. Rangers es una institución de prestigio, historia y pasión. En cada torneo debe ser protagonista y estar en la parte alta de la tabla, sobre todo en la primera B. En esta oportunidad fue una apuesta por parte de los dirigentes, que hasta ahora no ha dado resultado, y esperamos que la situación se invierta con la llegada de un nuevo técnico. En lo concreto, ya ha pasado mucho tiempo sin ver a un Rangers protagonista. Esta ciudad y su gente, especialmente los que acuden regularmente al estadio no se merecen esto. Es entendible que un equipo no de los resultados esperados en un torneo puntual, como le pasa a también a los grandes, pero lo que no es aceptable es que pasen largos periodos sin éxito y sin pelear una opción por subir a la primera A.

Recordemos que Talca es una muy buena plaza, cuando el equipo anda bien, vemos gran cantidad de gente en el estadio, sin duda, se viven verdaderas fiestas deportivas. Eso es a lo que deberíamos estar acostumbrados. Una ciudad que se merece tener un club en la división de honor. La hinchada pide que las gestiones de las directivas den resultados, que se trabaje en un verdadero proyecto deportivo.

Esperamos mientras que se salga de este mal momento futbolístico y vuelvan los triunfos. Su gente lo espera, pero lo más destacable es que en las buenas y en las malas, como dice la canción, los ranguerinos son de corazón.