Pehuenche pavimentado, ¿y ahora qué?

Así como hace más de medio siglo que forjó la casi utópica idea de una ruta internacional, en los albores del siglo XXI podría parecer igualmente utópico un puerto en el Maule, mas no por ello algo que se debe descartar de plano.

06 Noviembre 2016   9   Editorial   Gustavo Alvarado

Finalizaba el mes de octubre y, junto con él, también lo hacían los trabajos de pavimentación de la ruta internacional 145, que viene a ser la parte argentina del Paso Pehuenche. Con ello, quedando el camino que une ambos países plenamente pavimentado, se da cumplimiento a un sueño de más de cinco décadas desde que los visionarios de aquella época levantaban la idea de contar con una vía que permita interactuar con el vecino país.

Si duró tanto tiempo en concretarse, significa que hubo de por medio un arduo trabajo de convencer las voluntades políticas para que un proyecto de esta envergadura se lleve adelante, lo que supone además la destinación oportuna de los recursos que lo materialicen. Detrás de esto está el trabajo de muchas personas, tanto del ámbito público como privado, que aportaron para que hoy podamos decir que tenemos un Paso Pehuenche cien por ciento asfaltado para el tránsito expedito de chilenos y argentinos.

Paso Pehuenche fue, sin duda, la principal obra de infraestructura que por décadas se ejecutó en la Región del Maule. Y ahora que ya está concluido a cabalidad en ambos países, ¿qué viene? En lo más urgente, dotar al mismo corredor binacional de los servicios que permitan un viaje más agradable y seguro de lo que es hoy en día, pensando que gradualmente el flujo aumentará por la ruta internacional maulina.

Sin embargo, con Pehuenche listo, es necesario pensar en proyectar cuál será la nueva obra de infraestructura y de envergadura en la que el Maule trabajará en su próxima década. Hay una carencia en el manejo del recurso hídrico y tal vez por ahí puede venir el próximo desafío: embalses. Hay quienes insisten que hay que seguir mejorando la conectividad en toda la región, acercando las zonas aisladas con los centros más urbanos.

Pero también hay otras personas que apuntan a que el Paso Pehuenche requiere de un complemento más ambicioso que la mera conexión con una red de caminos secundarios, sino que debe ser capaz de, así como nace en plena cordillera, desembocar en el mar con un puerto que sea propio de la Región del Maule, convirtiendo la zona costera en un polo de desarrollo marítimo alternativo a los puertos de Valparaíso y el Biobío. Es cierto que la inversión mayor en este tipo de proyectos proviene de la apuesta de los privados pero hay una serie de elementos previos que pueden ser parte de la responsabilidad pública.

Así como hace más de medio siglo que forjó la casi utópica idea de una ruta internacional, en los albores del siglo XXI podría parecer igualmente utópico un puerto en el Maule, mas no por ello algo que se debe descartar de plano.