Peligro inminente por virus Hanta

En una región rural como la nuestra es fundamental prevenir el contagio

17 Noviembre 2017   5   Editorial   Gustavo Alvarado

Por estos días, se ha conocido el caso de un juez de familia talquino quien falleció por el virus Hanta, el cual se contagió durante una convención de magistrados en la zona de Coyhaique. Los casi 200 colegas que asistieron a ese encuentro han sido alertados de los síntomas que podrían presentar y varios se han sometido a exámenes ante la sospecha de que pudieran padecer esta peligrosa enfermedad.
El caso ha causado gran impacto, no solo entre quienes lo conocían, sino que también a nivel nacional.
Frente a ello, es conveniente recordar las medidas que se deben tomar ante la llegada de la temporada en que muchas personas van al campo o los estudiantes realizan sus paseos de fin de año.
Las personas que viven en zonas rurales o semi rurales deben ser cautelosas,especialmente cuando se van a acercar o entrar a lugares como galpones o casas que han estado deshabitadas por un largo tiempo.
En este sentido, las autoridades recalcan que antes de entrar, hay que ventilar los recintos durante 30 minutos, ingresar con mascarillas y con guantes y hacer una sanitización con agua con cloro.
Además, es importante ir a campings autorizados, tener buen manejo con la basura en recipientes cerrados, lo mismo que los alimentos. También es importante mantener bien ventilados aquellos lugares que han estado cerrados durante una larga temporada, porque es probable que el ratón haya estado allí buscando refugio.
El Hantavirus es una enfermedad viral, cuyo portador y principal fuente de contagio es el “ratón de cola larga”. La vía de contagio más importante es la inhalación de aerosoles provenientes de las heces, orina y saliva de roedores portadores.
La enfermedad tiene un período de incubación de una a tres semanas, con un rango de tres a 45 días y se caracteriza por fiebre, mialgias y trastornos gastrointestinales, seguido por un inicio repentino de insuficiencia respiratoria e hipotensión.
La enfermedad evoluciona con rapidez hasta llegar a un cuadro de insuficiencia respiratoria grave y shock.
En una región rural como la nuestra es fundamental prevenir el contagio y, en caso de sospechar la enfermedad, es vital actuar con rapidez concurriendo a los centros asistenciales.