Peligrosa escalada

Desde hace años el régimen de Pyongyang ha venido realizando diversas acciones militares, las que han recrudecido desde la llegada del Presidente Donald Trump a la Casa Blanca.

05 Septiembre 2017   12   Editorial   Gustavo Alvarado

El régimen de Corea del Norte realizó en la madrugada del domingo su sexta prueba nuclear, esta vez con una bomba de hidrógeno con una potencia varias veces superior a la usada contra Hiroshima y Nagasaki y que causó un terremoto de 6,3 grados Richter en la península coreana.

De inmediato se levantaron voces a lo largo y ancho del mundo para condenar esta acción que pone en peligro la paz y la seguridad e instala una escalada de consecuencias insospechadas.

Desde hace años el régimen de Pyongyang ha venido realizando diversas acciones militares, las que han recrudecido desde la llegada del Presidente Donald Trump a la Casa Blanca.

El único país con un régimen staliniano donde no existe democracia ha impulsado una serie de provocaciones cuyo fin se mantiene en la nebulosa de un gobierno unipersonal, hereditario y hermético.

La Organización de las Naciones Unidas expresó su alarma por la "peligrosa provocación" que representa la última prueba nuclear norcoreana y pidió una "respuesta completa" de la comunidad internacional para evitar estas acciones.

Ese ensayo atómico es "profundamente desestabilizador para la seguridad regional e internacional", planteó la entidad ante iniciar la décima ocasión en lo que va de año que el Consejo de Seguridad se reúne de urgencia para responder a la amenaza nuclear norcoreana y la segunda vez en menos de una semana.

"Estamos alarmados por esta peligrosa provocación", afirmó el responsable de Asuntos Políticos de la ONU. Agregó que "este acto es otra grave violación de las obligaciones internacionales" de Corea del Norte y "socava los esfuerzos para el desarme y la no proliferación", añadió.

En la misma línea se manifestó la Cancillería chilena y llamó a Corea del Norte a “no realizar nuevas detonaciones nucleares y cesar todas las actividades relacionadas que son contrarias a los mandatos de las Naciones Unidas, como al sistema internacional de no proliferación”.

Agrega que “el gobierno de la República Popular Democrática de Corea  debe abstenerse de realizar otras detonaciones nucleares, respetar las normas del sistema internacional y avanzar en los acuerdos necesarios que permitan a ese país retomar el estatus de Estado no poseedor de Armas Nucleares en el Tratado de No Proliferación (TNP), sometiendo sus instalaciones nucleares a las inspecciones de salvaguardia de la Organización Internacional de Energía Atómica”.

Este creciente conflicto pone una luz amarilla al sistema internacional, puesto que sus consecuencias golpearían a todo el globo, por lo que el llamado es siempre al diálogo para resolver de manera pacífica las controversias.