Pena de muerte

Los parlamentarios están en su derecho de expresar su opinión respecto a un tema controvertido (…) Sin embargo, todo análisis debe superar la contingencia y apuntar hacia el bien común.

06 Febrero 2018   5   Editorial   Gustavo Alvarado

¿Se puede legislar basándose exclusivamente en un caso con nombre y apellido?
Las sociedades no se están quietas. Avanzan, evolucionan. Revolucionan. A veces parece que retroceden. Pero el tiempo es ineludible. Aparentemente, el calendario es tan objetivo como la sentencia de un tribunal de justicia.
La muerte de la pequeña Sophia en Puerto Montt abrió nuevamente el debate en torno a restaurar la pena de muerte.
La niña, de apenas 1 año y 11 meses de edad, habría sido maltratada, abusada y asesinada por su padre, un individuo de 26 años con un nutrido prontuario policial.
Su horrible deceso, entre muchas reacciones, generó la propuesta de cinco diputados UDI de realizar un plebiscito que consulte a la ciudadanía sobre la conveniencia de reponer la pena de muerte, derogada el 2001 durante el gobierno de Ricardo Lagos.
Hoy, la máxima pena establecida en el Código Penal es el presidio perpetuo calificado, que especifica que el condenado puede optar a la libertad condicional una vez cumplidos 40 años en prisión.
Los parlamentarios de la UDI le enviaron una carta al electo presidente Sebastián Piñera con su planteamiento.
La idea de los diputados generó inmediatas respuestas, la mayoría en contra. Desde aquellos que acusan intentos de sacar dividendos políticos, pasando por los que advierten que volver a la pena de muerte no solucionará el problema de fondo, hasta quienes argumentan que el derecho a la vida es una garantía fundamental.
A eso se suman la tendencia mundial hacia la abolición de la pena de muerte y los compromisos internacionales, suscritos por Chile, que apuntan hacia esa misma dirección.
Los parlamentarios están en su derecho de expresar su opinión respecto a un tema controvertido, especialmente cuando ocurren hechos tan lamentables como el que afectó a la pequeña Sophia, de una alta resonancia mediática y también, en redes sociales. Sin embargo, todo análisis debe superar la contingencia y apuntar hacia el bien común.
¿Reponer la pena de muerte beneficiará a la sociedad chilena?
Hay instancias, en distintos niveles, en donde se puede discutir un planteamiento como el expuesto por los diputados. Una idea que tiene un destinatario no menor, el electo presidente de la República.