Plan de desarrollo para la región

“No es un plan pétreo, no es como las Tablas de la Ley que Dios le entregó a Moisés en el Sinaí y que no se pueden cambiar”.

10 Abril   57   Editorial   Gustavo Alvarado

Hasta la ciudad de Talca llegó el Presidente de la República para entregar detalles del llamado Plan Regional Maule, una especie de guía de inversiones a desarrollar en los próximos años para dotar a la zona de mejores condiciones de desarrollo.
“No es un plan pétreo, no es como las Tablas de la Ley que Dios le entregó a Moisés en el Sinaí y que no se pueden cambiar. Éste es un plan dinámico, por definición lo vamos a ir mejorando, enriqueciendo, todos los días”, afirmó el mandatario al momento de detallar la propuesta para la región, dejando abierta la puerta a que ese “dinamismo” y “enriquecimiento” pase inevitablemente por la voluntad política a la hora de ejecutar las inversiones que se proyectan.
El Plan contempla una inversión en cuatro años de más de 3 mil 200 millones de dólares y en ocho años -plazo en el cual está pensado- de más de 7 mil 500 millones de dólares. Los ejes prioritarios serán el sector silvoagropecuario, el desarrollo del turismo, modernizar el sistema hospitalario y asegurar el abastecimiento de servicios básicos en sectores rurales.
En esto cuatro ejes se entrelazan proyectos, principalmente, de conectividad e infraestructura. Destaca las fichas puestas por Sebastián Piñera al bypass en Talca. “Yo sé que hay un tema con el bypass”, dijo, agregando que “si uno suma todos los beneficios que esto va a significar para la ciudad de Talca y hemos estado conversando con el ministro de Obras Públicas y, también, con el alcalde, de que hay una solución a través de la construcción de dos atraviesos, que son enlaces simplificados, uno en Varoli, el otro en 2 Norte, que van a permitir resolver el tema de conectividad de la ciudad de Talca. Además, que el hecho que esté el bypass va a eliminar una enorme cantidad de peajes que solamente dificultan el tránsito”.
Por otro lado, resaltó el trabajo para asegurar el agua para la agricultura, mencionando los avances en los estudios de embalses La Jaula y Longaví, los que en conjunto permitirían incorporar casi 100 mil hectáreas de riego.
En total son 105 obras en distintas materias las que deberían ser llevadas adelante. Algunas de ellas ya vienen en marcha y, otras, probablemente quedarán pendientes más allá del periodo de la actual administración. La duda, entonces, es ¿cómo se asegura que se vayan a cumplir?