Plan de modernización vial

La Villa de San Ambrosio no resiste el actual diseño. No solo hay que pensar en nuevas conexiones sino que también en el ordenamiento del transporte público.

29 Abril 2017   7   Editorial   Gustavo Alvarado

La comuna de Linares necesita con urgencia una modernización vial dado el aumento del parque automotriz y sus calles coloniales, es decir, pequeñas y estrechas.

Estamos ante una verdadera “bomba de tiempo” dado que la situación no resiste y al corto plazo, a no ser por un milagro, no se vislumbra un mejoramiento en el desplazamiento vehicular.

Linares tiene más de 100 mil habitantes y una cantidad excesiva de automóviles, se calcula sobre 30 mil. Esto ha traído consigo graves problemas y durante los dos últimos años una gran cantidad de accidentes en el casco antiguo de la ciudad. Ayer, por ejemplo, se produjo un nuevo choque en calle Independencia esquina Manuel Rodríguez, frente a Plaza de Armas. Las salidas de rescatistas bomberiles a colisiones son diarias y eso tiene complicado a todo el mundo.

No hay duda que las causas de estos hechos son fallas humanas por no respetar la señalética del tránsito y no estar atento a las condiciones viales, pero es obligación de las autoridades tomar las medidas de mitigación necesaria. La Villa de San Ambrosio no resiste el actual diseño. No solo hay que pensar en nuevas conexiones sino que también en el ordenamiento del transporte público. Es urgente establecer vías independientes para colectivos y buses. Hoy ambos sistemas usan las mismas calles.

Hay un retraso evidente en la inversión pública, que históricamente ha castigado a Linares. Hace 7 años los informes del SECTRA (Programa de Vialidad y Transporte Urbano de la Subsecretaria de Transportes y Telecomunicaciones) estableció varias medidas para ordenar la ciudad. Hoy se está a la espera del mejoramiento del eje Carmen, Maipú y Januario Espinoza por parte del Ministerio de la Vivienda y Urbanismo, y de la ampliación de avenida Presidente Ibáñez por parte del MOP. Obras millonarias, pero urgentes para esta ciudad.

El alcalde Mario Meza reconoce que hay un retraso en varias materias y que las soluciones escapan de la responsabilidad municipal por el nivel del gasto. “Nuestro llamado es para que la autoridad respectiva acelere el tranco. Efectivamente estamos muy complicados desde el punto de vista vial y necesitamos más inversión en este sentido. La comuna de aquí a unos 5 años será intransitable”, comentó.

De allí, por ejemplo, surge la urgencia de unir avenida Aníbal León Bustos con Rengo a través de la Villa Pablo Neruda. Esto permitiría descongestionar de inmediato el área central. Ampliar de una vez por todas avenida Rengo entre Lautaro y Brasil; construir pasos a desnivel en el cruce Matadero (Nuevo Amanecer) y Manuel Rodríguez (Villas Camus); reabrir el cruce ferroviario de calle Esperanza; y ampliar calle Yungay al poniente por Mario Dueñas (conexión con Ramón Olate) y al norte (unión entre Yerbas Buenas y Presidente Ibáñez). A lo anterior se suma un sistema de semaforización moderno y coordinado en forma computacional.

Desafíos que requieren voluntad y decisión del nivel regional y central. De lo contrario el asunto vial será insostenible al corto plazo.