Planificar emergencias

Proceso que debe incorporar a la comunidad, ya que son los vecinos quienes conocen su territorio y, en último caso, se ven afectados por estas emergencias.

23 Julio 2017   4   Editorial   Gustavo Alvarado

La compleja situación generada tras los masivos cortes de energía, luego de los eventos de lluvia, viento y nieve que afectaron a varias regiones del país, fundamentalmente de la zona centro-sur, ha sido, sin duda, uno de los puntos negros de este año 2017, situación que seguramente será parte de los resúmenes noticiosos de fin de año.

Contexto que vivieron, a mediados de junio, los habitantes de la Región del Maule, con algunas comunas y sectores que debieron pasar varios días sin suministro eléctrico.

En julio la emergencia se volvió a vivir después que un sistema frontal aportara nieve en zonas donde habitualmente no cae, afectando particularmente a Santiago. Y, claro, nuevamente la ciudadanía se vio afectada al no contar con luz eléctrica durante varios días.

Con la ciudadanía entendiblemente molesta, todos los “dardos” apuntaron a las empresas de distribución eléctrica, saliendo a relucir los déficit de un sistema que, pese a las normas regulatorias vigentes, no ha sabido hacer frente a eventos naturales que, gracias a los avances tecnológicos, es posible anticipar, permitiendo planificar medidas preventivas y paliativas.

Y si bien lo ideal hubiese sido que los plazos no se extendieran tan dramáticamente como lo hicieron, autoridades y empresas eléctricas comienzan a dar las primeras luces de coordinación para evitar nuevas emergencias.

Es así como el Ministerio de Energía dio a conocer un inédito plan de limpieza de líneas eléctricas, a través de una asociación público-privada, con el propósito de garantizar la continuidad del servicio ante eventos climatológicos adversos.

En particular, el plan consiste en la tala de árboles que pongan en riesgo el suministro de energía, fijándose una meta de 55 mil árboles durante 6 meses de trabajo a nivel regional.

Se generó entonces una coordinación entre las empresas eléctricas CGE, Luz Linares, Luz Parral y la Dirección de Vialidad. Idea que también contó con la participación de alcaldes, parlamentarios y de la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC).

Proceso que debe incorporar a la comunidad, ya que son los vecinos quienes conocen su territorio y, en último caso, se ven afectados por estas emergencias.

Se trata, finalmente, de un muy buen ejemplo de cómo planificar y prevenir situaciones que pueden provocar grandes dolores de cabeza.