Plantas nativas amenazadas por la biopiratería

Se ha advertido que los recursos naturales endémicos en general, y los recursos naturales de uso ancestral en particular, son utilizados, patentados y comercializados sin ninguna restricción por particulares, empresas o laboratorios

24 Septiembre 2016   2   Editorial   Gustavo Alvarado

Desde tiempos ancestrales los habitantes originarios han utilizado plantas y recursos naturales con fines medicinales o ceremoniales. Hoy existen numerosos medicamentos y tratamientos que se basan en la sabiduría de nuestros antepasados.

Es, por ejemplo, el caso del maqui que es una especie de berry que crece silvestre en zonas del sur de Chile y ha sido utilizado por el pueblo Mapuche. Es una planta sagrada que representa la buena y pacífica intención, que decora los Rewes ceremoniales al considerarse una ofrenda o don de la naturaleza, y al cual este pueblo le ha dado múltiples usos tradicionales, medicinales y alimenticios, tanto en lo que se refiere a las bayas como a las hojas.

Se destacan, además, sus propiedades cicatrizantes, antiinflamatorias y antioxidantes, además de sus facultades nutricionales. Así está registrado por Alonso de Ovalle quien describe sus usos, “sus hojas sirven en extremo contra quemaduras y otros accidentes que nacen del calor”. Vicuña Mackenna en 1887, también se refiere a sus propiedades “del benéfico maqui se aprovechan los aborígenes para las diarreas como un poderoso astringente”.

Lamentablemente, se ha advertido que los recursos naturales endémicos en general, y los recursos naturales de uso ancestral en particular, son utilizados, patentados y comercializados sin ninguna restricción por particulares, empresas o laboratorios que, solo por manifestar un interés, y sin acreditar ningún derecho asociado, los exploten.

Más aún, esto sin que, como lo establece la Convención de la Biodiversidad suscrita por Chile, en el caso de hacerlo, exista participación en los beneficios para el país o los pueblos originarios involucrados.

El Senado aprobó en este sentido un proyecto de acuerdo para que el Estado proteja estos derechos adoptando las medidas administrativas y legislativas correspondientes para evitar la llamada biopiratería vegetal.

En el caso del maqui, ante la ausencia de una legislación específica que proteja los recursos endémicos o de uso ancestral, actualmente la Universidad de Santiago  tramita una solicitud de patente que se refiere a la composición natural, antioxidante y antibacteriana, elaborada a partir de extractos fenolícos de Aristotelia Chilensis.

Se señala que "lamentablemente  como ha sido largamente documentado por investigaciones, el caso del Maqui no es el primero ni el único” ya que ocurre algo similar con el hongo Streptomyces Hygroscopicus, originario de Rapa Nui, y  el de la Murta o Murtilla.

Frente a ello es urgente que se legisle sobre una materia tan delicada que afecta profundamente la cultura, el patrimonio natural y los derechos ancestrales.