Plataforma ciudadana y nueva Constitución

En la Constitución de 1925, participaron 122 personas; en la de 1980, 12 personas; y en este proceso, en la fase participativa, se hicieron parte 204 mil 402 personas.

17 Mayo   67   Editorial   Gustavo Alvarado

Después de un proceso que incluyó la realización de cabildos ciudadanos a lo largo de todo el país, la administración de Michelle Bachelet presentó un proyecto para una nueva Constitución en Chile. Como dato, lo hizo a menos de una semana de dejar el cargo.
Así, en términos generales, la propuesta busca garantizar ciertos derechos como el acceso a la salud y la educación o la igualdad, la no discriminación y la igualdad salarial. En cuanto a las reformas políticas, se contempla la extensión del mandato presidencial de cuatro a seis años, pero sin la posibilidad de repostularse inmediatamente o en períodos siguientes, como ocurre actualmente. También se incorporó una figura inexistente hoy en el orden legislativo chileno como la Iniciativa Ciudadana de Ley, una moción que podrá ser revisada en el Congreso si es que se cuenta con el apoyo del 5% de los ciudadanos con derecho a sufragio en el país.
Pero, luego de ese paso dado por Bachelet, ¿qué ha pasado con su tramitación? Recientemente, en un seminario realizado en el Congreso respecto a la necesidad de una nueva Carta Magna en el país, el presidente del Senado, Jaime Quintana (PPD), dijo: “Creo que hay razones para pensar que la actual Constitución que nos rige, más allá de su legitimidad de origen, está siendo cuestionada también en términos de su legitimidad de ejercicio, puesto que se trata de un texto que no permite que nuestro país enfrente con decisión los desafíos de este siglo, en el marco de una sociedad cada vez más activa, más horizontal, con un avance tecnológico y científico en constante expansión, con el surgimiento de nuevos derechos que requieren de nuevas regulaciones y de otros espacios de participación”.
En la instancia donde participaron representantes de distintos sectores, se dio a conocer una plataforma de consulta ciudadana llamada Senado Virtual Constituyente, herramienta participativa que permitirá a los ciudadanos y ciudadanas comparar el texto del proyecto con la nueva propuesta de Constitución que actualmente se encuentra en trámite en el Senado y la Constitución vigente.
De este modo, se podrán recoger las opiniones y críticas de la ciudadanía de modo de poder incorporarlas al debate legislativo.
Cabe recordar que, este proceso de nueva Constitución, es la primera que incorpora un proceso de participación ciudadana. En la Constitución de 1925, participaron 122 personas; en la de 1980, 12 personas; y en este proceso, en la fase participativa, se hicieron parte 204 mil 402 personas.
Se trata de un espacio para la ciudadanía, para informarse de los alcances de la actual Constitución y expresar sus impresiones acerca del proyecto que está actualmente en trámite. En tiempos donde se cuestiona la participación en los temas relevantes del país, es una buena alternativa para ser determinante en la carta fundamental que nos regirá como país.