Por una sociedad con mayor inclusión

Eliminar barreras discriminatorias sobre quienes representan la diversas de nuestra sociedad es el desafío, con tal de concebir un país más justo.

24 Junio 2018   6   Editorial   Gustavo Alvarado

Una sociedad inclusiva. Ese es el concepto que en el último tiempo ha venido marcando el debate público, donde las antes llamadas minorías hoy pasan a tener una voz importante a la hora de la igualdad de derechos en nuestro entorno social.
Eliminar barreras discriminatorias sobre quienes representan la diversas de nuestra sociedad es el desafío, con tal de concebir un país más justo.
En este contexto, en el transcurso de la semana que está concluyendo, la Cámara de Diputados aprobó el texto del proyecto que modifica la Ley 20.609, que Establece Medidas Contra la Discriminación, con lo cual se pretende consagrar el Día de la Inclusión Social y la No Discriminación. Con ello, la iniciativa quedó en condiciones de pasar al Senado para su segundo trámite legislativo.
Cabe recordar que la Cámara Baja ya había aprobado la propuesta en general, en su sesión del 10 de mayo pasado, sin embargo, debió volver a análisis a la Comisión de Cultura, dado la presentación de indicaciones que buscaban alterar tanto la fecha de la celebración como la nominación de esta.
Originalmente, la propuesta definía realizar el festejo el 3 de diciembre, lo que era coincidente con el Día Internacional de la Discapacidad, de manera que si el proyecto quedaba en esa línea y de manera genérica, de alguna manera le quitaba sentido al señalado día internacional.
Así, por medio del apoyo a dos indicaciones, se optó por la tesis de instaurar la nueva celebración nacional el 1 de marzo de cada año, lo que coincide con el Día Internacional de la Cero Discriminación definido por la Naciones Unidas en 2013.
La idea de esta fecha es que nunca se discrimine a nadie por razones de edad, sexo, identidad de género, orientación sexual, discapacidad, raza, etnia, idioma, estado de salud (incluyendo el VIH), localización geográfica, estatus económico o migratorio, entre otros.
Pues bien, si logra pasar el segundo trámite legislativo y se establece formalmente el Día de la Inclusión Social y la No Discriminación, se deberá trabajar para que no ocurra con otras tantas denominaciones similares que después quedan en el olvido. Por ello, será necesario que se releve de manera especial cada conmemoración, en la búsqueda de crear conciencia en torno a la no discriminación. De lo contrario, esto solo será un “saludo a la bandera”.