¿Postergar las elecciones de gobernadores?

El acuerdo de diversos sectores es que la elección de los nuevos gobernadores regionales, hoy en día llamados intendentes, se lleve a cabo el 2020.

06 Febrero   5   Editorial   Gustavo Alvarado

Nuevamente surgen voces soterradas que buscan la postergación de la elección de los gobernadores regionales, pactadas para el año 2020 dentro del proceso de descentralización acordado ampliamente. Pese a la voluntad para destrabar el centralismo, aún hay quienes no están dispuestos a ceder sus cuotas de poder.
Lo que no debe ocurrir es que, por no querer espacio y autonomía a las regiones, o simplemente porque los partidos políticos no han preparado candidatos, o bien, porque el Gobierno puede estar haciendo cálculos, se decida postergar la fecha de elecciones de gobernadores regionales. Lo que aquí se pone en juego es la coherencia del Gobierno y la coherencia de aquellos que se dicen descentralizadores y regionalistas. Por eso, desde el Ejecutivo y otras esferas debería darse una señal clara de coherencia y rechazar todo intento, sondeo y posibilidad de postergar la elección. Esta es la postura que han dado a conocer parlamentarios de la llamada bancada regionalista que está iniciando una gira por el país para dar cuenta de la importancia de este proceso en la comunidad.
Sin embargo, para que la descentralización corra por rieles expeditos, debe contar con elementos que permitan convertirla en una política exitosa. De ahí que, además, debe analizarse una reforma tributaria que contenga una legislación en materia de rentas regionales. Es aquí donde también el Gobierno debe tener una postura clara, como paso relevante para la elección de gobernadores regionales en octubre de 2020.
Se necesita un acuerdo sobre los principios que sustentarán la legislación de rentas regionales para evaluar la reforma tributaria. En este contexto, cabe señalar que hay un compromiso de avanzar en forma equilibrada en ambos proyectos. En esta línea, hay dos conceptos relevantes que las regiones esperan materializar. En primer lugar, las regiones aspiran a aumentar la participación en la distribución de los recursos en el país y, además, contar con autonomía en las regiones para decidir y priorizar sus inversiones con esos recursos. Aquí no se trata sólo de aumentar recursos que lleguen a regiones amarrados desde los ministerios. Y, en segundo término, está la necesidad de garantizar que los municipios y las comunidades locales tengan una relación equilibrada con autonomía frente a las autoridades y poderes regionales.
Aquí no debe haber otra mirada luego que aparecieran personeros con la intención de aplazar la elección de gobernadores regionales. El acuerdo de diversos sectores es que la elección de los nuevos gobernadores regionales, hoy en día llamados intendentes, se lleve a cabo el 2020.