Precauciones ante ola de calor

Un riesgo son los incendios, pero la ola de calor también afecta la salud de todos

23 Noviembre 2017   8   Editorial   Gustavo Alvarado

Hace unos días, la Dirección Meteorológica de Chile anunció la ola de calor que afecta desde la Región de Valparaíso al Maule, la cual desde el miércoles se “sintió” intensamente en la capital del secano costero maulino. Temperaturas que comenzarán a bajar solo a partir del lunes, variando en torno a los 28 y 29 grados.
Con este “caluroso” escenario, teniendo en cuenta que las altas temperaturas, sumado a otras condiciones de riesgo de incendios, el Ministerio del Interior encabezó una reunión junto con la Onemi, Conaf y las Fuerzas Armadas para preparar los planes, con el fin de hacer frente al fuego. Incluso, se anunció que este año se dispondrá de un 45% de brigadas de la Conaf y mil efectivos de las Fuerzas Armadas, para armar 60 brigadas ante un eventual siniestro.
Un riesgo son los incendios, pero la ola de calor también afecta la salud de todos. Por eso, es muy importante el autocuidado, que la comunidad tome resguardos para evitar situaciones qué lamentar. Principalmente, deben tener un cuidado especial las mujeres embarazadas, personas de tercera de edad y los bebés.
Cuidados que tratan de prevenir la descompensación y otras afecciones causadas por las altas temperaturas. Los pacientes con patologías de base o morbilidades, como los hipertensos o diabéticos demandan mayor atención, por tanto, no está demás “aumentar” sus cuidados.
La exposición al sol y al calor en esta época debe ser una situación de cuidado, en especial para quienes realizan labores al aire libre y largas jornadas bajo estas condiciones, por dañar la piel y elevar la temperatura del cuerpo por sobre el nivel que necesita para funcionar con normalidad (en torno a los 37º C).
El Servicio de Urgencia del Hospital de Cauquenes advierte que la ingesta de agua es sumamente importante, pues podrían ir en aumento las consultas por cuadros de gastroenteritis viral y patologías derivadas de vómitos y diarreas, lo que genera una rápida deshidratación del paciente.
La mejor prevención: usar bloqueador solar; lavarse las manos frecuentemente; la higiene correcta de los alimentos al ser preparados para el consumo; beber mucho líquido -agua o jugos naturales- comer saludable y liviano, optando por ensaladas verdes y fruta. Evitando los alimentos muy pesados, ricos en grasa, como la comida chatarra y la ingesta de alcohol y bebidas gasificadas.
Riesgos a la salud, cuidados para la piel y también un monitoreo constante a los campos y bosques son los lineamientos que han circulado para hacer frente a este primer “aviso” de altas temperaturas, lo cual hace prever de cómo será el verano que se aproxima.