Preocupación por adultos mayores

Se trata de una iniciativa valorable, considerando el alto porcentaje de la población en condiciones de tercera edad.

05 Febrero 2018   6   Editorial   Gustavo Alvarado

Desde el municipio talquino se ha anunciado la puesta en marcha de un ambicioso proyecto, que busca dotar a la comuna de un centro integral para el adulto mayor, una especie de clínica comunal dedicada exclusivamente a la atención multidimensional de las personas mayores de 60 años que habitan en el territorio talquino.
Se trata de una iniciativa valorable, considerando el alto porcentaje de la población en condiciones de tercera edad, que bordea el 18%, pero cuyas proyecciones llevarán de forma acelerada a que en unos años más contemos con mayor cantidad de personas mayores de 60 años que menores de 15 años, lo que nos llevará a tener un alto índice de envejecimiento poblacional.
Por ello, es necesario a partir a de ahora comenzar a fijar políticas de tratamiento para el adulto mayor, entendiendo la extensión en las expectativas de vida y que cada vez llegan más personas a ese umbral de la vida en mejores condiciones físicas, lo que lleva a tener que contar con programas que los mantengan activos. Por otra parte, es cierto que las características de la vejez en Chile son precarias, con poco acceso a la salud, con un régimen previsional castigador y con un entorno social que pocas veces los favorece.
La apuesta del municipio, entonces, en teoría, suena como una buena alternativa para atender de mejor manera los requerimientos de la población por sobre los 60 años de edad. Así, de paso, se provoca una descongestión de la red de atención primaria y se focaliza el cuidado de los adultos mayores con profesionales en las especialidades más demandadas. Como elemento adicional, se da utilidad a uno de los tantos inmuebles abandonados que existen en pleno centro de la ciudad, como en este caso es el ex gimnasio municipal y las dependencias que albergaron por años la Dirección del Tránsito.
Lo que viene ahora, es el interés de empresas constructoras por desarrollar el proyecto de diseño y de construcción, así como también, y mucho más importante, es el aporte que puedan efectuar las universidades que tienen en sus programas carreras ligadas al área de la salud, ya que se trata de un proyecto de envergadura y relevancia comunal, que independiente del signo político de la administración que lo lleva adelante, es una iniciativa que podría marcar la posibilidad de un trabajo colaborativo en beneficio de un importante y postergado segmento de nuestra sociedad.