Preocupación por calidad del aire

Gran parte del contexto meteorológico que vivimos hoy había sido anticipado

28 Mayo 2018   13   Editorial   Gustavo Alvarado

A pesar que la lluvia dio un pequeño respiro a los habiutantes de Talca y Maule, así como de otras comunas de la región que también se ven afectados por la mala calidad del aire, no alcanzó para dar un giro en la verdadera crisis ambiental que desde la semana pasada afecta específicamente a la capital regional del Maule.
En la práctica, lo concreto es que durante la semana pasada se vivieron tres apisodios de preemergencia y otros cinco de alerta ambiental. Las precipitaciones que se registraron el sábado, durante la tarde, no tuvieron un impacto real en la calidad del aire, ya que igualmente el sistema preventivo arrojó un cuarto episosdio de alerta para el domingo.
Al momento de escribir estas líneas, aún no se anunciaban las medidas para el lunes. Pero lo concreto es que la tendencia ya está marcada, porque la condición de déficit de lluvias llegó para quedarse a la zona central del país, donde se ha calificado al mes de mayo como uno de los más secos de los últimos años. Prueba de ello es que el déficit promedio bordea el 50% y que, incluso, es aún más alto en regiones como Metropolitana y Valparaíso.
Y se suma que la presencia de abundante nubosidad durante las mañanas, además de las bajas temperaturas y la falta de viento, terminan por literalmente poner una especie de “tapa de olla” sobre ciudades como Talca y Maule. En la práctica, ello significa que la contaminación se agudiza y que se perjudica severamente la calidad del aire, afectando especialmente a niños y adultos mayores. Y eso que todavía no comienzan los meses más crudos del invierno.
Pero gran parte de este contexto meteorológico ya había sido anticipado por los expertos, es decir, ya se sabía que este invierno se caracterizará por la falta de lluvias y que llegarán al final de esta temporada. Así entonces resulta cada vez más urgente poner énfasis en la fiscalización de las medidas restrictivas que contempla el plan de descontaminación, especialmente, respecto a las fuentes fijas domiciliarias.
Ello significa, en la práctica, que se debe reforzar el control de las prohbiciones de emisión de humo visible. Y para ello, no alcanza con el personal que cuenta la Autoridad Sanitaria. Una propuesta para mejorar esta situacion podría ser replicar el modelo que administra Conaf todos los veranos para constituir sus brigadas de combate a los incendios forestales. Esto es, convocar a personas que puedan ser capacitados para trabajar durante el invierno recorriendo los distintos sectores urbanos.
A esto debe sumar la colaboración ciudadana para preferir la compra de leña seca. Todo ayuda para mejorar la calidad del aire.