Preocupante cifra de incendios forestales

Los siniestros han consumido poco más de 7 mil hectáreas contra solamente 742 en el mismo lapso de 2016. Es decir, un incremento superior al 800%.

13 Enero 2017   10   Editorial   Gustavo Alvarado

Durante las últimas semanas nuestra región y el país han sido afectados por múltiples y destructivos incendios forestales que han arrasado con miles de hectáreas de pastizales, bosques e, incluso, viviendas.

Estos siniestros se han ensañado este año producto de la sequía y las altas temperaturas que se han registrado superando largamente los promedios de las últimas décadas.

De acuerdo a cifras preliminares, durante la actual temporada la cantidad de incendios y las hectáreas quemadas superan largamente a las del año pasado.

Al día de ayer en la actual temporada que se inició en octubre pasado se han registrado 300  incendios contra 235 el año pasado, lo que implica un aumento del 28%.

Peor aún, los siniestros han consumido poco más de 7 mil hectáreas contra solamente 742 en el mismo lapso de 2016. Es decir, un incremento superior al 800%.

 Esta situación es extremadamente grave puesto que estamos recién a inicios de enero y quedan todavía por lo menos tres meses de condiciones similares, lo que hace prever una emergencia prolongada en el tiempo y de consecuencias imprevisibles.

La quema de pastizales y bosques causan enormes trastornos a miles de animales que se ven forzados a abandonar sus hábitat naturales para desplazarse a otros sectores.

Es sabido que los incendios no son espontáneos, sino que se originan por la acción del hombre, ya sea por irresponsabilidad, negligencia y/o intencionalidad. No hay que olvidar que la legislación considera duras penas a quienes sean hallados culpables por lo que es imperativo que la Justicia investigue estos hechos hasta encontrar las responsabilidades y castigarlas adecuadamente si es del caso.

Es imprescindible que la ciudadanía asuma un rol activo en la prevención de estos siniestros. Es urgente suspender las quemas de basura porque muchas veces se salen de control con pésimas conscuencias.

Lo mismo ocurre con las fogatas que muchos excursionistas prenderán durante este verano. Hay que ser extremadamente cuidadosos en ello y, en lo posible, abstenerse de encender fuego. Tampoco hay que arrojar colillas de cigarrillos o utilizar equipamiento que pueda lanzar esquirlas.

El llamado es a estar atentos a cualquier amago y a denunciar a quienes pudieran estar detrás de estas lamentables situaciones. Cuesta creer que puedan existir personas que procedan de forma tan vil, poniendo en riesgo la vida y el patrimonio de tantos compatriotas.

Estamos ante una situación de emergencia que requiere de la voluntad de todos puesto que nada hay tan destructivo y que trastorne de manera más irreversible la vida de las personas que el fuego descontrolado.

Es el momento de poner todos los recursos disponibles a disposición para prevenir, combatir y controlar estos siniestros que tanto daño causan.