Prevención del suicidio

Y si bien el suicidio es una decisión personal, sus motivaciones muchas veces están asociadas a factores sociales y son estos los que deben ser atendidos tanto por especialistas como por padres, familia, amigos, profesores y compañeros de trabajo.

14 Octubre 2018   10   Editorial   Gustavo Alvarado

Las cifras aportadas por la Jefatura Nacional de Delitos Contra los Derechos Humanos de la PDI en torno al suicidio son, sin duda, preocupantes.
Entre enero y septiembre de este año se han registrado a nivel regional 97 casos de suicidios. Número que contrasta con los 21 delitos de homicidios que se han cometido durante el mismo periodo en el Maule.
De los 97 suicidios, 15 se cometieron en julio, 15 en agosto y 11 en septiembre. En cuanto a las edades, 4 víctimas son menores de 17 años, 11 están entre los 18 y 25 años, 18 entre 26 y 35, 20 entre 36 y 45, 18 entre 46 y 60, y 26 son mayores de 61.
Las comunas que lideran las estadísticas de suicidios son Talca (14), Curicó (14) y Linares (13).
El informe también establece respecto a las causas, que 61 suicidios fueron por depresión, 11 por estado depresivo, 8 se encuentran en investigación, 6 por motivos sentimentales, uno por discusión, 4 por adicción a drogas, 4 por patologías siquiátricas, uno por adicción al alcohol, uno por eludir la acción de la justicia y 2 por enfermedad, en un registro esclarecedor sobre las motivaciones de quienes deciden atentar contra su vida.
El 2015 se registraron 100 suicidios a nivel regional. El 2016, 107 y el año pasado la cifra llegó a 106, de los cuales 93 son hombres y 13 a mujeres.
Todas cifras reveladoras y que las autoridades deben tener en cuenta. Y ante números tan contundes, la prevención aparece como una estrategia fundamental a la hora de buscar disminuir estos casos.
Y si bien el suicidio es una decisión personal, sus motivaciones muchas veces están asociadas a factores sociales y son estos los que deben ser atendidos tanto por especialistas como por padres, familia, amigos, profesores y compañeros de trabajo.
El suicidio, a la luz de las cifras regionales, se presenta esencialmente en dos grandes grupos, los adultos jóvenes (entre 18 y 35 años) con 29 casos y adultos mayores (mayores de 61) con 26. En el caso del primer grupo, se trata de personas en plena edad productiva, con responsabilidades dentro de un contexto social y familiar relevante. Mientras que, en el segundo, se sabe, cada vez el número de adultos mayores aumenta año a año, en un fenómeno importante de envejecimiento poblacional. A lo que hay que sumar el concepto de salud mental de la población, siempre en una sociedad enmarañada, veloz y con claros indicios individualistas.
Entonces, no deja de ser relevante trabajar y profundizar las políticas preventivas en torno al suicidio, buscando garantizar el derecho a una vida plena considerando los distintos factores que influyen en ello.