Producción de maíz y trigo

Se requiere una política nacional que inyecte competitividad y un trato justo a los productores

05 Septiembre 2018   9   Editorial   Gustavo Alvarado

Los productores de maíz y trigo pasan todos los años un periodo de inquietud, dadas las difíciles e inciertas condiciones que deben enfrentar, con problemas derivados del cambio climático y, muy especialmente, por la dura competencia que reciben de parte del cereal importado, muchas veces con subsidios.
Han sido años en que los agricultores solicitan a la autoridad un trato preferente de manera de lograr condiciones razonables para trabajar en el rubro y obtener un beneficio que compense el sacrificio.
Frente a ello, la Cámara de Diputados acaba de aprobar una resolución que pide al Gobierno elaborar y desarrollar en conjunto una estrategia nacional para promover y asegurar en el largo plazo la seguridad alimentaria de nuestro país, estableciendo entre sus medidas una política nacional que inyecten competitividad y un trato justo a los productores agrícolas.
El documento aboga por proteger a los agricultores productores de trigo y maíz, estableciendo que en época de cosecha se efectúen importaciones de trigo y maíz, en sentido similar al Marketing Order (acuerdos de comercialización).
Por otra parte, se busca verificar y fiscalizar que los granos importados sean para el propósito que efectivamente se declaran; y que la Corporación de Fomento, a través de su control mayoritario de Cotrisa, promueva y estimule una mayor competencia del mercado, con una real capacidad de compra de trigo, sin restricciones de volumen a los pequeños y medianos agricultores.
Asimismo, la resolución pide al Gobierno crear programas específicos que fomenten y permitan desarrollar derivados financieros para cultivos anuales.
En ese sentido, se solicita elaborar un estudio que proponga iniciativas legales, a fin de inyectar competitividad a los productores y, en definitiva, elaborar un proyecto que tenga por objeto establecer medidas de protección en favor de los agricultores del trigo y del maíz y, en general, de los agricultores que producen cereales en Chile y que, debido a su importancia estratégica alimentaria en el largo plazo para nuestro país, se analice la pertinencia de seguir participando en el Mercosur, dado que la balanza comercial de este acuerdo no beneficia en dicho sentido.
Se trata de un conjunto de medidas que los agricultores han planteado largamente y que es necesario discutir de manera que existan condiciones de mercado que faciliten la producción de granos y cereales, tan importante para lograr el autoabastecimiento y que nuestra región, en particular, avance en el camino de convertirse en una potencia agroalimentaria.