Protección para familias de brigadistas

Se requiere con urgencia enfocarse en el problema de fondo que devela esta situación y que es la precariedad de las condiciones laborales en que desarrollan su misión los brigadistas

03 Marzo 2017   11   Editorial   Gustavo Alvarado

Todavía están frescas en la memoria colectiva de los maulinos las terribles imágenes de los incendios forestales que afectaron a la región durante enero y que causaron tanta destrucción y pérdidas.

Más aún, permanece el dolor por aquellos que perdieron sus vidas combatiendo las llamas de forma heroica para proteger a los demás. Fueron seis servidores públicos que se entregaron por entero a su labor. Son dos carabineros, un bombero y tres brigadistas de Conaf.

Justamente en el caso de estos tres últimos, la Cámara de Diputados aprobó una resolución que pide a la Presidenta de la República a instruir al ministerio del Interior para que adopte las medidas necesarias para otorgar una pensión de gracia a los familiares de quienes  fallecieron en el combate del incendio forestal en Vichuquén, el 15 de enero pasado.

Los legisladores recordaron que en la citada fecha, los brigadistas Ricardo Salas, Sergio Faúndez y Wilfredo Salgado fallecieron, conmocionando al país con la noticia, en una muestra de profunda entrega y compromiso con la protección de la comunidad.

"Estos actos de entrega y servicio al país, bajo condiciones tan hostiles y que lamentablemente causaron la muerte de estos servidores públicos, merecen ser reconocidos y, de la misma manera, generar los mecanismos para ir en ayuda de sus familias ante esta irreparable pérdida", plantearon los parlamentarios.

Remarcaron que las acciones de estos brigadistas en el feroz incendio del 15 de enero, bajo condiciones absolutamente adversas y poniendo en peligro sus vidas desde el inicio de esta catástrofe, son actos especialmente encomiables que merecen la gratitud de la nación, como asimismo, una ayuda pecuniaria para colaborar con la manutención de sus familias.

Es una justa petición que debe alcanzar también a todos los héroes anónimos que perecieron en estas complejas condiciones o que resultaron con lesiones.

Sin embargo, más allá de la justicia de esta medida, se requiere con urgencia enfocarse en el problema de fondo que devela esta situación y que es la precariedad de las condiciones laborales en que desarrollan su misión los brigadistas, los elevados riesgos que enfrentan y la indefensión en que quedan ellos y sus familias en casos extremos.

Es hora de adoptar definiciones y enfocarse  en las reformas que verdaderamente importan respecto de  la Oficina Nacional de Emergencias (Onemi) y Corporación Nacional de Forestal  (Conaf) pues por lo visto estas graves situaciones debidas al cambio climático, entre otras razones, llegaron para quedarse.