Puente mecano en sector Zapallar

Resta esperar que se tomen las medidas de mitigación necesarias, de cara a minimizar los inconvenientes que ya han surgido o que puedan aparecer

14 Marzo 2017   9   Editorial   Gustavo Alvarado

El pasado fin de semana se concretó la apertura del puente mecano que se habilitó a fin de poder comenzar los trabajos que permitirán reemplazar el puente Colorado, en la ruta al sector Zapallar, en plena zona oriente de Curicó, el cual, quedó absolutamente obsoleto, pensando en la realidad de corte vial que por estos días se presenta en aquel punto.

Se trata de una licitación que fue adjudicada a la empresa Constructora Río Maule, por un monto de dos mil 140 millones de pesos, la cual en sus bases incluyó la construcción de un puente tipo mecano al costado sur del aludido viaducto, lo cual permitirá destruir o demoler la actual estructura de 66 metros, para de inmediato comenzar a edificar uno nuevo, de hormigón armado, sin que se presenten mayores retrasos, sobre todo para quienes residen hacia tal sector.

A ello se agrega la expropiación de algunos lotes. Según lo manifestado desde el ministerio de Obras Públicas, se optó por dicha alternativa, pensando en el considerable aumento que ha tenido el tránsito vehicular en la zona donde se encuentra enclavado el puente, es decir, al oriente de la Ruta Cinco Sur.

Cabe recordar que las faenas se extenderán por lo menos durante un año, por lo mismo, tras la apertura del viaducto mecano, diversos organismos han efectuado las primeras evaluaciones respecto a su utilización, experiencia que ha entregado algunas luces respecto a medidas que se podrían establecer a fin de hacer más expedito su uso, garantizando su seguridad.

Por ejemplo, ya se está evaluando establecer un decreto a fin de restringir el paso de camiones de alto tonelaje, obligándolos a utilizar otra alternativa, en este caso, desde el sector Los Niches.

Como entre las principales observaciones está el tema del ingreso al puente, también se solicitará a la empresa que disponga de “paleteros” que puedan regular el tránsito, sobre todo en las conocidas como “horas punta”, que están relacionadas, ya sea al ámbito netamente laboral, o bien al ingreso o salida tanto de colegios como de liceos, para evitar episodios de congestión.

Otro punto de cuidado se relaciona a la posibilidad de retirar algunos postes del tendido eléctrico, acción que permitiría ampliar el radio de giro de los vehículos, en ambos sentidos. Considerando la respectiva “marcha blanca” que todo proyecto de tal naturaleza debe contemplar, resta esperar que se tomen las medidas de mitigación necesarias, de cara a minimizar los inconvenientes que ya han surgido o que puedan aparecer.

En todo caso, quienes de manera habitual transitan por aquel punto, deben estar conscientes que toda obra que a la postre significa un avance, necesariamente tiene un “costo”. Los costos del progreso, dicen.