Que no se pierdan los alimentos

Esto es una muestra más de la poca conciencia a la hora de hacer un buen uso de los recursos que la naturaleza posee.

03 Septiembre 2018   14   Editorial   Gustavo Alvarado

Según estudios especializados, en Chile se generan 1,62 millones de toneladas de basura de residuos de alimentos cada año, lo que significa que, para el 2025, podríamos estar produciendo 2,25 millones de toneladas de desperdicios que también incluyen restos alimenticios inevitables.
Cabe recordar que el año 2011, el Centro de Estudios de Opinión Ciudadana de la Universidad de Talca realizó una investigación cuantitativa con el objeto de indagar acerca de cuánto desperdiciamos los chilenos en productos de alimentación. En términos globales se obtuvo que, para casi la totalidad de los entrevistados, específicamente el 94,9%, el botar comida acumulada en el refrigerador es una práctica normal y sólo el 5,1% señala que es algo que nunca ocurre.
Esta cifra es prácticamente la única estadística sobre esta materia en el país, que demuestra el nivel de desperdicio alimentario, en momentos que se menciona que una de las próximas crisis mundiales, junto con el agua, será la de alimentos.
Es en este contexto que en el Senado, puntualmente en la Comisión de Salud, se aprobó la modificación al Código Sanitario en materia de disposición de alimentos para evitar el desperdicio. La norma en primer trámite, propone que los establecimientos comerciales donde se vendan y consuman alimentos preparados, tales como restaurantes, fuentes de soda y locales de comida rápida deberán ofrecer a sus clientes la posibilidad de llevar los alimentos no consumidos.
Asimismo, se prohíbe la destrucción de alimentos que, no obstante haber perdido su valor comercial debido a circunstancias como mal embalaje, envases dañados o defectuosos, mala rotulación o proximidad del vencimiento, se encuentran aptos para el consumo o el uso humano.
Y en tercer lugar, la moción establece que los supermercados de más de 100 metros cuadrados, deben donar los alimentos mal rotulados, con defectos de empaque o por vencer a organizaciones de caridad o destinar su uso como alimentación animal o compost agrícola.
Es necesario señalar que se trabajará la redacción de las indicaciones junto a los expertos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), quienes son los que encabezan los estudios asociados a la eliminación de desechos alimenticios.
Finalmente, un estudio realizado por la FAO, denominado “Pérdidas y desperdicios de alimento en el mundo”, alrededor de un tercio de la producción de los alimentos destinados al consumo humano se pierde o desperdicia, lo que equivale a aproximadamente 1.300 millones de toneladas al año.
En relación a la pérdida durante los procesos de producción, transporte y venta en Chile, una investigación del organismo identificó que productoras y vendedoras chilenas pierden al menos 27 mil toneladas al año de arroz, papas, lechugas, merluza y jibias por malos manejos en su producción.
Esto es una muestra más de la poca conciencia a la hora de hacer un buen uso de los recursos que la naturaleza posee.