Recursos para nuevo pabellón

Para la construcción de un nuevo pabellón, se requieren cerca de mil millones de pesos, que en su grueso todavía no están “amarrados”

17 Enero 2017   6   Editorial   Gustavo Alvarado

A pesar que la totalidad de los recursos que se requieren aún no están “asegurados”, el pasado fin de semana se llevó a cabo la ceremonia de instalación de la simbólica “primera piedra” del que será el cuarto pabellón del Hogar de las Hermanas del Buen Samaritano en la ciudad de Molina, actividad que fue encabezada por el obispo, Horacio Valenzuela. Su construcción se trata de una necesidad “más que urgente”, considerando la realidad que se presenta al interior de dicho recinto que, por estos días, en promedio, acoge a cerca de 600 personas, las que en su mayoría son enfermos terminales. Cabe recordar que la labor de dicho hogar, fundado en 1978 por la madre Irene García de Prado, está enfocada a recibir a cientos de enfermos provenientes tanto de la propia región como de otros puntos del país. Junto a la alimentación y la estadía, en aquel recinto además se entrega atención médica y de enfermería. “Nos faltan recursos, queremos pedirles a la comunidad que nos apoye y nos ayude, pero esperamos ir completando los recursos en la medida que se vaya construyendo”, acotó respecto del tema, el presidente de la fundación El Buen Samaritano, Bernardo Fontaine, quien recalcó que para la construcción de un nuevo pabellón, se requieren cerca de mil millones de pesos, que en su grueso todavía no están “amarrados”. “Los hay (enfermos) en los pasillos, los hay en el comedor, que ya dejó de ser un comedor, y los hay demasiado hacinados. Ahora, gracias a esta maravillosa obra, y el cuidado y el cariño de las Hermanas del Buen Samaritano, hace que esto sea tolerable y que a cada enfermo se le trate con el máximo de dignidad y cuidados”, agregó Fontaine respecto al presente de tal recinto. En ese contexto, desde la fundación El Buen Samaritano están llevando a cabo una serie de gestiones destinadas a poder atar los recursos necesarios  para dar aquel paso, puesto que el proyecto contempla la construcción de un edificio de dos pisos. “Es muy urgente poder hacer este pabellón. Hay gente que ya se ha comprometido, pero necesitamos gente que se comprometa más, que sea parte de esta congregación”, acotó la actual superiora general de dicha congregación, madre, Patricia Ibarra, quien vino a reemplazar a la madre Irene García de Prado, quien por motivos de salud, desde fines del 2015 no pudo continuar a la cabeza de la citada congregación. Es de esperar que el llamado tenga respuesta no solo entre quienes de manera habitual apoyan a dicha institución, sino que también desde otras esferas de la ciudadanía, respaldo que permitiría darle continuidad a una obra que, a la hora de ayudar, no hace distinciones de ninguna índole.