Recursos para regiones

Con Ley en mano, veremos qué tanto “poder” en recursos y facultades no entrega Santiago a regiones.

07 Noviembre 2018   8   Editorial   Gustavo Alvarado

En el Congreso Nacional, por estos días, la discusión está centrada en despachar las distintas partidas que componen el Presupuesto Nacional. En específico, en la jornada de ayer, en la Comisión Mixta, se debatió en torno a la partida del Ministerio del Interior y, en particular en las indicaciones para votar en forma separada los programas relativos a los gobiernos regionales.
El antecedente previo a esta discusión estaba la “señal política” de la oposición de aprobar una rebaja en recursos del Tesoro Público para negociar el aumento de recursos en áreas sensibles, tales como, los gobiernos regionales.
¿Las cuentas calzan o no? Fue la interrogante que marcó una de las líneas de la discusión, ya que los parlamentarios de oposición insistieron que los cálculos no cuadraban para hacer frente a las necesidades de cada región, considerando que en dos años más se debe implementar la reforma de descentralización. A ello, se agregan los reclamos de los legisladores que provienen de regiones con zonas rezagadas.
Ahora bien, más allá del debate si las cuentas dan el ancho o no respecto de las necesidades de las regiones, está siempre sobre la mesa el cuestionamiento al peso que se le debe dar a los territorios y las atribuciones que pudieran ir teniendo para su desarrollo. En un Estado centralista como el nuestro, entre agosto y octubre de cada año, las autoridades de las regiones deben peregrinar a Santiago para defender los presupuestos preparados con los cuales se planifica un buen funcionamiento y progreso en el año entrante. Y si alguien tiene un arranque de sinceridad y dice que su presupuesto fue “con el tejo pasado”, de inmediato lo llaman al orden desde el nivel central, lo que también habla de la poca autonomía, hasta de las opiniones expresadas.
Con este cuadro, bastará saber cuál será el verdadero resultado que obtendrá la Región del Maule una vez que se pruebe la Ley de Presupuesto 2019 a fines del mes de noviembre en curso. Ya se sabe que el Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR) aumentará en un tres por ciento, algo que fue celebrado desde la Intendencia, peor aún no sabemos cuánto aumentarán o disminuirán los recursos sectoriales de cada ministerio en la región, aunque esos recursos, valga la pena decirlo, no serán de facultad local su utilización, sino que dependerán del criterio de Santiago, como tantas veces ocurre.
Aunque, en la misma discusión llevada a cabo ayer, desde el Ejecutivo precisaron que, junto a los aportes regionales, están los distintos programas y fondos que también se deben considerar en los recursos donde las regiones tendrán mayores facultades para decidir en qué se gastan.
Con Ley en mano, veremos qué tanto “poder” en recursos y facultades no entrega Santiago a regiones.