Reforma a las AFP

El tema de fondo tiene que ver con la insatisfacción de un sector de la ciudadanía contra este sistema por las bajas pensiones que reciben muchos de los jubilados

28 Marzo 2017   7   Editorial   Gustavo Alvarado

El pasado domingo se efectuaron en todo el país sendas marchas en rechazo al sistema de Administradoras de Fondos de Pensiones. El movimiento No + AFP cifró los participantes en cerca de 2 millones de personas, aunque los recuentos policiales dieron una cifra sustancialmente menor.

Sin embargo, el tema de fondo tiene que ver con la insatisfacción de un sector de la ciudadanía contra este sistema por las bajas pensiones que reciben muchos de los jubilados. El vocero del movimiento, Luis Mesina, plantea la necesidad de volver al antiguo sistema de reparto y apuntó que el Gobierno "lo que está planteando es seguir con las AFP, hacer correcciones, pero seguir con el modelo. Lo que demanda la ciudadanía es terminar con este modelo".

Desde el Ejecutivo se ha señalado que la Presidenta de la República hará una propuesta sobre esta materia en alrededor de un mes, mientras al interior del Gabinete la semana pasada se registró un enfrentamiento entre la ministra del Trabajo y su colega de Hacienda por este mismo asunto.

La Secretaria  de Estado señaló que el eventual aumento del 5% de cotización obligatoria debería ser administrado por un ente estatal y agregó que “ni un solo peso” debería ir a las AFP, lo que fue replicado por el jefe de las finanzas públicas indicando que se trataba de una declaración imprudente.

El incidente muestra que en definitiva no hay  una postura consensuada al interior del Gobierno sobre la materia.

El presidente del Senado, Andrés Zaldívar, apuntó que este es un tema que “hay que resolver de manera seria y responsable, no con slogan”. Agregó que “hay que escuchar a la gente” y recalcó que “espero que logremos el más amplio consenso”.

Es cierto que es necesario afrontar esta materia y efectuar las reformas que sean necesarias para corregir los problemas que presenta el actual sistema de capitalización individual. En especial, se debe revisar la situación de los trabajadores más vulnerables, aquellos que han impuesto bajas rentas durante su vida laboral y que, además, presentan prolongadas lagunas.

Sin embargo, la solución no está en volver a un sistema de reparto que ya en el pasado entregaba pensiones miserables y que ha fracasado en gran cantidad de países. El sistema de AFP ha permitido una elevada rentabilidad a los ahorros individuales en el largo plazo y mediano, pero presenta innumerables falencias.

De ahí que se espera con interés la propuesta del Ejecutivo para tratar un asunto que se ha vuelto explosivo.