Reforma para la descentralización

Peor aún es que en las mismas autoridades aún no haya claridad de cómo será el funcionamiento administrativo de las regiones

15 Noviembre 2018   5   Editorial   Gustavo Alvarado

El pasado martes, el subsecretario de Desarrollo Regional, Felipe Salaberry, expuso los alcances del proceso de descentralización que está llevando adelante la actual administración de Gobierno.
De manera sincera, la autoridad expresó que aún existe un escaso conocimiento del contenido de la propuesta y que el tema ha sido simplificado a la elección de gobernadores regionales, el que es tan sólo uno de los varios elementos que traerá consigo la reforma de descentralización.
Cabe recordar que este último elemento mencionado, el de la elección de gobernadores regionales, se dará el año 2020 y aún hay voces que plantean la pertinencia de aplazarlo, algo que el subsecretario Salaberry descartó categóricamente.
Pero más preocupante que las intenciones de aplazarlo, que dicho sea de paso ya es algo que siempre rondará en el ambiente, es el tema del desconocimiento de la opinión pública sobre la nueva forma que se estructurará el aparato administrativo de cada región y la forma en que se irán traspasando las competencias y atribuciones.
Peor aún es que en las mismas autoridades aún no haya claridad de cómo será el funcionamiento administrativo de las regiones, incluyendo a los titulares de los propios servicios que comenzarán a ser descentralizados. Este comentario no es antojadizo, sino que lo reconoció el propio subsecretario de Desarrollo Regional.
Por ello, se hace necesario que se concrete un plan de difusión mucho más intenso que dé cuenta de las características de la reforma, que la ciudadanía además se informe de las competencias que tendrá esta nueva autoridad que estarán eligiendo con voto popular. Esto, para que no pase lo que ocurre con los consejeros regionales, a quienes hoy se les elige por voto universal, pero que la ciudadanía no conoce quienes son y las atribuciones que tienen.
Además, hay una serie de aspectos que también es importante que esta campaña de difusión incorpore, pero enfocada en la capacitación que los propios funcionarios y autoridades deban tener, porque hoy en día, a quienes se nos pide que seamos medios difusores -entiéndase como tal a los medios de comunicación- no tenemos fuentes válidas y acreditadas para apoyar o convertirlos en voceros del mensaje correcto. Faltan pocos años para la puesta en marcha en plenitud de la reforma de descentralización, pero falta mucho aún para una correcta información de la ciudadanía.