Rendición de la gestión con participación social

Sin duda que esta retroalimentación es necesaria, no sólo para los habitantes de la provincia, sino que también para los funcionarios que trabajan en función de un plan.

27 Abril 2017   4   Editorial   Gustavo Alvarado

Todos los años, la totalidad de los servicios públicos y organismos del Estado realizan un recuento de sus instituciones. Se analizan los resultados obtenidos en el plan trazado y las metas establecidas desde el gobierno central, para dar cumplimiento del trabajo que finalmente da el balance positivo –o negativo- de la gestión.

Hecho   que es esencial para poder trasmitir los logros alcanzados desde la capacidad gerencial de los gobiernos locales. Incluso, posibilita la opción de poder estudiar algunos factores que pudiesen ser claves para el éxito o fracaso de alguna meta propuesta.

Pero no sólo son los funcionarios quienes son parte de este análisis pues la dinámica establecida, desde hace un tiempo, establece la preparación de la rendición de Cuenta Pública involucrando la participación de los actores sociales, quienes directamente se ven beneficiados con el buen accionar de los servicios.

Por tanto, cada vez es más importante incluir en la preparación y posterior rendición a la comunidad, al entregar “luces” de lo que finalmente valoran del trabajo que desarrollan los distintos servicios en los territorios.

La rendición de “cuentas públicas” con más participación social, hace que sea un instrumento que obliga a la autoridad a entregar en detalle la labor realizada durante un año de gestión. Sin duda responde a un nuevo modelo, una nueva metodología, que es bien apreciada –como necesaria- para la comunidad.

Estamos en tiempos de rendición, por ello las instituciones han programado su actividad, lo que hace que los dirigentes tengan sus “agendas completas”, pues tienen interés en asistir a todas. La información es poder, por tanto es preciso manejar los datos, conocer el trabajo, para finalmente saber qué se cumplió, en qué se está trabajando y lo que aún queda pendiente en sus territorios.

Hoy es el turno del Hospital San Juan de Dios de Cauquenes, establecimiento de mediana complejidad, único en la provincia, el cual tiene no sólo el desafío de lograr la reposición del nuevo edificio, sino que también entregar en cifras la producción en salud, de cómo ha mejora la resolutividad  en la atención a los pacientes, luego de la incorporación de nuevos especialistas, y también conocer cómo se proyecta la institución de salud en una zona rezagada, donde más del 21% de la población son adultos mayores – de acuerdo a proyección de datos INE 2016-.

Sin duda que esta retroalimentación es necesaria, no sólo para los habitantes de la provincia, sino que también para los funcionarios que trabajan en función de un plan. Para saber hacia dónde deben apuntar los esfuerzos, para que el beneficio de una salud digna y oportuna supla las necesidades básicas de todos los habitantes, donde el centro de gestión son, finalmente, los usuarios.