Renuncia de cardenal Ezzati

Ezzati agrega su nombre a esta lista, que muchos esperan que se extienda agregando nombres cuestionados y que ejercen en nuestra Región del Maule.

24 Marzo   35   Editorial   Gustavo Alvarado

La aceptación por parte del Papa Francisco a la renuncia del cardenal Ricardo Ezzati, confirmada ayer por la mañana desde la Nunciatura Apostólica de Chile, deja varias reflexiones en el tapete y, la primera de ellas, es que para nada significa que comience a cerrarse el debate y los cuestionamientos a la iglesia católica chilena.


Por el contrario, es un escenario más que abierto para que se sigan adoptando medidas desde la máxima cúpula del catolicismo, por el bien de ir limpiado a una institución que basa su existencia en algo tan intangible pero tan potente a la vez, como en la fe de las personas.


La figura de Ezzati ha venido siendo cada vez más cuestionada en el rol de líder de la iglesia católica en el país, acusado de encubrir sistemáticamente las acusaciones de abuso sexual que se han cometido al interior del credo religioso.


Dentro de los procesos judiciales en Chile que tienen al cardenal en medio de las investigaciones, se encuentra una denuncia contra el ex canciller de la arquidiócesis de Santiago, Óscar Muñoz, el sacerdote Jorge Laplagne, indagado por un presunto delito cometido hace 16 años; y el religioso Tito Rivera, que podría enfrentar cargos por un abuso que se habría cometido en las instalaciones de la Catedral de Santiago.


Pero esta decisión ocurre, recién, diez meses después de que él la presentara tras la crisis luego de la visita del Sumo Pontífice a nuestro país. Es una señal que la iglesia católica sigue tomando determinaciones a destiempo, lo que va mermando la confianza en la ciudadanía y, especialmente en las víctimas, sobre la real reparación e intención de aclarar y ayudar a hacer justicia en cada uno de los casos.


Cabe recordar que las renuncias fueron entregadas al Papa Francisco por los clérigos nacionales en una visita al Vaticano el 10 de mayo de 2018. Las primeras resoluciones del Pontífice llegaron solo un mes después con la salida del líder de la iglesia de Osorno, Juan Barros; del obispo de Puerto Montt, Cristián Caro, y de Gonzalo Duarte, en Valparaíso.


Dos semanas después, la Iglesia Católica informó sobre la decisión del Papa Francisco de aceptar la renuncia de los obispos de Rancagua, Alejandro Goic; y de Talca, Horacio Valenzuela. A los que se sumarían los obispos de Chillán, Carlos Pellegrín, y San Felipe, Cristián Contreras en septiembre de 2018. Ahora, Ezzati agrega su nombre a esta lista, que muchos esperan que se extienda agregando nombres cuestionados y que ejercen en nuestra Región del Maule.