Renuncia de obispos

La decisión de los obispos es lo mínimo que se podía esperar

19 Mayo 2018   9   Editorial   Gustavo Alvarado

El mundo, el país y el Maule se han visto impactados por la decisión de los obispos chilenos de dejar sus cargos en manos del Papa Francisco, tras un encuentro en el Vaticano donde se habló de los escándalos de abuso sexual originados durante los últimos 30 años al interior de la iglesia católica y gatillados, principalmente por el denominado “caso Karadima”.
En el documento oficial los prelados reconocen el tesón y la perseverancia de quienes han sido atacados por sacerdotes y consagrados.
En el documento señalan que “queremos anunciar que todos los obispos presentes en Roma, por escrito, hemos puesto nuestros cargos en las manos del Santo Padre para que libremente decida con respecto a cada uno de nosotros. Nos ponemos en camino, sabiendo que estos días de honesto diálogo han sido un hito dentro de un proceso de cambio profundo, conducido por el Papa Francisco. En comunión con él, queremos restablecer la justicia y contribuir a la reparación del daño causado, para reimpulsar la misión profética de la Iglesia en Chile, cuyo centro siempre debió estar en Cristo. Queremos que el rostro del Señor vuelva a resplandecer en nuestra Iglesia y a ello nos comprometemos. Con humildad y esperanza les pedimos a todos que nos ayuden a recorrer este camino”.
La decisión de los obispos es lo mínimo que se podía esperar tras las indagaciones realizadas por monseñor Charles Scicluna y el reverendo Jordi Bertomeu, quienes llegaron a Chile por instrucción del Papa Francisco. Las pesquisas, por ejemplo, comprobaron que se llegó a la destrucción y eliminación de pruebas para encubrir casos de connotación social. Una acción repudiable y apartada en lo absoluto de lo legal, ético, moral y cristiano.
El Maule no está ajeno a esta problemática dado que sus máximas autoridad católicas, es decir, los obispos Horacio Valenzuela (diócesis de Talca) y Tomislav Koljatic (diócesis de Linares) fueron formados por el sacerdote Fernando Karadima. A ambos, además, los denunciantes y víctimas del ex párroco de “El Bosque” los apuntan como eventuales encubridores de estos delitos.
“Gracias por su preocupación y cercanía en estos días hermosos y difíciles a la vez. Hace unos minutos hemos concluido nuestros encuentros con el Papa. Es el primer momento de un tiempo de gracia que nos ha regalado el Señor junto a Pedro. Es el primer paso de un largo camino de conversión que, personalmente y como Iglesia, necesitamos iniciar con urgencia y en espíritu de fe y esperanza. En plena disponibilidad al Santo Padre seguiremos caminando juntos como su obispo hasta que la voluntad del Señor diga otra cosa”, fue el comunicado enviado por el obispo de Talca. Monseñor Koljatic no ha hablado con los medios de prensa.
Dado este escenario, la iglesia católica está obligada a un recambio total en su estructura con la finalidad de recuperar esa confianza, por ejemplo, que tuvo en su lucha por la verdad, justicia y respeto de los derechos humanos durante la dictadura. Además del discurso, está obligada a dar testimonios y para eso necesita pastores apegados al mensaje de Jesucristo.