Responsabilidad por tarjetas electrónicas

Resulta importante que se legisle en esta delicada materia dado el incremento de los fraudes

12 Enero 2018   12   Editorial   Gustavo Alvarado

Todos conocemos el desastre que se puede producir por el robo de tarjetas bancarias o del retail, donde los antisociales las “revienten” en pocos minutos y, finalmente, nadie se hace responsable de las pérdidas, salvo el propio usuario.
Por ello, el Senado acaba de aprobar un proyecto de ley que limita la responsabilidad de los usuarios y traspasa la carga de prueba a los emisores de tarjetas de débito y crédito, frente a aquellas operaciones que se realicen con tarjetas perdidas o robadas.
La iniciativa, establece que al ser los emisores quienes ofrecen el servicio, es responsabilidad de ellos establecer las medidas de seguridad necesarias para resguardar el dinero de los tarjetahabientes.
Asimismo, el proyecto fija responsabilidades a los usuarios, los cuales se dispone que actúen de manera “diligente”, y en el cual se implanta un plazo de 30 días para hacer las reclamaciones pertinentes, desde el día que se efectúa el o los fraudes.
De igual manera, se aclara que las instituciones emisoras estarán prohibidas para salvaguardar esta ley a través de cláusulas obligatorias establecidas en los contratos de servicios, bajo los cuales los emisores adquieren una tarjeta de crédito o débito.
En este sentido, el senador Juan Antonio Coloma apuntó: “Este proyecto busca mejorar los resguardos de los tarjetahabientes respecto de las relaciones con los emisores de tarjetas, tanto bancarias como no bancarias, y modifica los grados de responsabilidad en caso de extravió, hurto, robo o fraude en caso de tarjetas de pago o de crédito”.
El senador Eugenio Tuma, agregó que el texto “amplia la protección para los tarjetahabientes, cuántas veces hemos conocido como los emisores le obligan poco menos al usuario tener un seguro contra fraudes, cuando lo que está haciendo el tarjetahabiente, es colocar su dinero en una institución que tiene la obligación de proteger”.
“El dinero plástico se ha ido transformando en la mayoría, en la actualidad, existen más de 20 millones de tarjetas de débito y 12 de crédito en nuestro país, los fraudes asociados a tarjetas de crédito y débito han aumentado en un 60% entre el 2015 y 2016”, explicó el senador Baldo Prokurika.
Por ello, resulta extraordinariamente importante que se legisle en esta delicada materia, dado el incremento de los fraudes a los que están expuestos los usuarios y, sobre los cuales, nadie responde adecuadamente.