Río Silala

En esta materia existe acuerdo transversal de los diversos sectores políticos y sociales, que coinciden en la necesidad de esclarecer el carácter internacional de este curso de agua.

05 Julio 2017   18   Editorial   Gustavo Alvarado

El Gobierno de Chile presentó este lunes en la Corte Internacional de Justicia de La Haya la Memoria que fundamenta la demanda entablada contra Bolivia el 2016, por las diferencias que ambos países mantienen con respecto al río Silala.

Nuestro país solicita al tribunal internacional que juzgue y declare que el sistema del río Silala, junto con las porciones subterráneas de su sistema, es un curso de agua internacional, cuyo uso se rige por el derecho internacional consuetudinario; que Chile tiene derecho al uso equitativo y razonable de las aguas del sistema del río Silala de conformidad con el derecho internacional consuetudinario; que bajo el estándar de utilización equitativa y razonable, Chile tiene derecho al uso que actualmente hace de las aguas del río Silala.

Asimismo, plantea que Bolivia tiene la obligación de tomar todas las medidas apropiadas para prevenir y controlar la contaminación y otras formas de daño a Chile que resulten de sus actividades en las cercanías del río Silala, además de cooperar y de proporcionar a Chile una notificación oportuna de medidas planificadas que pudiesen tener un efecto negativo sobre recursos hídricos compartidos, de intercambiar datos e información y de realizar, cuando proceda, una evaluación de impacto ambiental, para permitir que Chile pueda evaluar los posibles efectos de tales medidas planificadas.

Al recibir el documento de manos del Ministro de Relaciones Exteriores, Heraldo Muñoz, la Presidenta Michelle Bachelet recalcó que “para nosotros es fundamental resguardar este recurso hídrico que ha surtido de agua a varias localidades, entre ellas Antofagasta, Sierra Gorda y Baquedano, y actualmente está siendo usado por Codelco. Bolivia no puede pretender apropiarse de aguas que son compartidas”.

Agregó que “la decisión de presentar la demanda ante la Corte Internacional de Justicia no fue tomada de manera rápida: nosotros intentamos solucionar por vías diplomáticas esta diferencia, sin embargo, en última instancia, nos vimos en la obligación de tomar acciones legales para proteger nuestros derechos. Chile es un país que se apega al derecho internacional y que cree profundamente en la solución pacífica de las controversias”.

Der acuerdo a lo señalado por las autoridades chilenas este documento está respaldado por argumentos muy sólidos, entre los que se encuentra el hecho que Bolivia reconoció el carácter internacional del Río por más de 100 años, posición que cambió abruptamente en 1999, sin ninguna justificación. Además, Chile cuenta con todos los antecedentes científicos para probar ante la Corte que se trata de un río que cruza de Bolivia hacia Chile.

Tras la entrega de la Memoria por parte de Chile, Bolivia debe presentar su Contramemoria a más tardar el 3 de julio de 2018.

En esta materia existe acuerdo transversal de los diversos sectores políticos y sociales, que coinciden en la necesidad de esclarecer el carácter internacional de este curso de agua y frenar, una vez más, las aspiraciones desmedidas y desapegadas del derecho internacional de nuestro vecino altiplánico.