Ruidos molestos

Los ruidos molestos pueden generar graves problemas a la salud, sin embargo, es un tema que aún no dimensionamos

07 Mayo 2018   3   Editorial   Gustavo Alvarado

La población en las principales ciudades de nuestra región ha crecido considerablemente durante los últimos años y seguramente seguirá en aumento.
Si bien el crecimiento tiene cosas muy positivas para el desarrollo, también nos hemos tenido que acostumbrar a situaciones que hace 15 o 20 años no eran problemas y tienen que ver principalmente con la contaminación.
La mala calidad del aire en invierno, es un delicado tema y se trabaja intensamente para combatirlo. Con ello, hay una serie de medidas que ya todos conocemos y que hemos adoptado en el día a día.
Pero también hay otras complicaciones que son relevantes, los ruidos molestos pueden generar graves problemas a la salud, sin embargo, es un tema que aún no dimensionamos.
Estamos acostumbrados a vivir con ruidos, pero cuando hablamos de contaminación acústica el problema es mayor.
Un 58% de los chilenos considera que vive en una ciudad muy ruidosa según el último estudio de centros auditivos GAES. Se trata del “Estudio de hábitos de cuidado auditivo en Chile”. Lo que más molesta son ruidos como taladros rompiendo el cemento, bocinas, miles de autos transitando, los altoparlantes y las maquinarias.
Desde este centro de estudios advierten que los efectos del ruido pueden ir desde diferentes grados de molestia, frustración, malestares físicos, hasta la pérdida temporal o permanente de la audición. Desde GAES aclaran que estamos siendo expuestos a ruidos cuando percibimos sonidos desagradables, los cuales no podemos controlar o eliminar, pues usualmente son impuestos sobre nosotros, por otras personas o por la tecnología que usamos en nuestro diario vivir.
Detallan que las consecuencias en el organismo empiezan a ser observadas a partir de las exposiciones diarias a largo plazo a niveles de ruido por encima de los 70 decibeles (nivel límite recomendado por la OMS y que ocurre por ejemplo en zonas de alto tráfico). En el caso de explosiones como la del Sanatorio Alemán en Concepción, se produce un trauma acústico. Los trabajadores que están expuestos a ruidos industriales pueden sufrir un trauma de estas características. Esto implica exposición a ruidos por sobre los 85 decibeles, en una jornada diaria de ocho horas y sin protección auditiva adecuada.
Las señales de alarma para el cuerpo humano ante un problema como este son: sensación de oído tapado, zumbidos, pedir que le repitan palabras y frases, disminución de la sensibilidad auditiva a ciertos sonidos, usar el volumen del televisor o radio a un volumen mayor al habitual o que moleste a los demás.
Estos datos dados a conocer recientemente ayudan a reflexionar sobre un tema que parece aún no importar demasiado, por lo menos en regiones, pero hay que estar atentos porque este informe reveló que aproximadamente a 1 de cada 3 chilenos les afecta la fuente de sonido en el estado de ánimo. El e 91% de los chilenos están de acuerdo en que se presta poca atención a los oídos, y un 78% piensa que la pérdida de audición provoca problemas depresivos y de autoestima.