Ruta a Constitución

Ya no estaríamos hablando de una doble vía a Constitución, sino que de un mejoramiento integral de la ruta L-30-M.

22 Febrero   8   Editorial   Gustavo Alvarado

Doble vía a Constitución. Una frase que sacaba aplausos considerando el alto flujo vehicular hacia la ciudad balneario, mezclado con el tránsito de camiones transportando productos de la actividad forestal. Ese factor y la accidentabilidad en la ruta, daban cuenta de argumentos aceptables para dar el visto bueno para que se genere una vía de dos pistas que otorgue más seguridad a quienes transitan constantemente hacia y desde Constitución.
No obstante, el seremi de Obras Públicas, Francisco Durán, en un momento determinado hizo un llamado a la calma y puso paños fríos a la creciente expectativa. Como en un comienzo se dijo que, en el marco de la nueva licitación para la concesión de la ruta Cinco, en el tramo Talca-Chillán, se incorporaría como requisito la construcción de esta vía, Durán aprovechó la controversia del bypass de Talca para advertir que quizás esta llamada “doble vía” a Constitución no sería en toda su extensión.
La advertencia de la autoridad comienza a tomar forma a la luz de un informe técnico preliminar encargado por la Dirección de Vialidad del Ministerio de Obras Públicas, que señala que, analizadas cuatro alternativas, se recomienda una de ellas que habla de doble vía en ciertos tramos. En términos concretos, el pre-informe sitúa con mayor rentabilidad que aproximadamente un cuarto del total de la ruta L-30-M deba ser en doble vía. Siendo más específicos, unos kilómetros al principio y otros tanto al final de ella.
Si bien el seremi de Obras Públicas indica que este se trata de una información bastante preliminar, “desmitifica” la idea que era necesario invertir para construir una doble vía en los más de 80 kilómetros de extensión de la carretera.
Estamos hablando de un cambio radical en las expectativas iniciales. Ya no estaríamos hablando de una doble vía a Constitución, sino que de un mejoramiento integral de la ruta L-30-M.
Así, los aplausos iniciales van transformándose en tibios sonar de palmas. Las expectativas se van aterrizando y ahora habrá que esperar el resultado definitivo del estudio de prefactibilidad, el que incluso hasta podría decir que solo es necesario reparar ciertos tramos y dejar la ruta en las condiciones actuales, es decir, con una sola pista por lado en su extensión completa.
Técnicamente y económicamente puede estar justificada la decisión, sin embargo, previamente hubo creación de expectativas muy altas que, a la luz de los hechos, no serán cubiertas.