Se ahonda crisis en Venezuela

La Asamblea Nacional aprobó un acuerdo en el que se compromete a renovar los poderes públicos, crear las condiciones para que en el país se realicen "elecciones libres" y a promover la conformación de un gobierno de transición

19 Julio 2017   3   Editorial   Gustavo Alvarado

El fin de semana se realizó en Venezuela una consulta popular al margen del gobierno de Nicolás Maduro. El mecanismo, previsto en la Constitución, fue convocado por la Asamblea Nacional Venezolana de mayoría opositora, y tenía por objeto oponerse al llamado a Asamblea Constituyente que lleva adelante el gobierno.

Según cifras de los organizadores  más de siete millones y medio de ciudadanos participaron para rechazar el cambio de Constitución que promueve el jefe de Estado. Fue una importante participación, donde los venezolanos se expresaron de forma contundente. Incluso en Talca se realizó este acto democrático con la presencia activa de casi mil ciudadanos.

Este acto es un nuevo paso de un proceso que lleva más de cien días de protestas continuas y crecientemente masivas contra el régimen de origen chavista, pero que ni los propios herederos de Hugo Chávez respaldan en su totalidad. Estas manifestaciones han logrado unir a la oposición y al país, pero también han mostrado la peor cara del régimen, con cerca de un centenar de víctimas fatales y centenares de heridos y detenidos en manos de oscuros grupos paramilitares que se amparan en el anonimato, pero que responden al gobierno.

Los líderes opositores, que no han sido ni siquiera aplacados por la extraña liberación de Leopoldo López, quien debe seguir con arresto domiciliario, anuncian desde ya nuevas acciones y un paso de actividades.

En esta línea, la Asamblea Nacional aprobó un acuerdo en el que se compromete a renovar los poderes públicos, crear las condiciones para que en el país se realicen "elecciones libres" y a promover la conformación de un gobierno de transición.

La entidad adelantó que "adoptará las medidas constitucionales necesarias para el restablecimiento efectivo de la vigencia de la Constitución" y "para ello se procederá a la renovación de los Poderes Públicos", reza la declaración que la Cámara aprobó sin que ningún diputado del chavismo asistiera al debate.

La llamada comisión de garantes del plebiscito opositor entregó al Parlamento el informe de dicha jornada en la que el 98% de los participantes votó afirmativamente a las tres interrogantes planteadas en la consulta.

Cerca de siete millones de venezolanos dijo que sí rechazaba la elección una Asamblea Nacional Constituyente prevista para el 30 de julio, que si pedía a las Fuerzas Armadas acatar al Parlamento, y si aprobaban renovar los poderes públicos, llamar a elecciones e instaurar un gobierno de unión nacional.

Para la ejecución de las acciones, indica el Legislativo, se "atenderá a los principios (de) supremacía de la Constitución, el imperio de la Ley, el pluralismo político, las garantías para la convivencia pacífica, la preeminencia de los derechos humanos y la justicia social".

La respuesta de Maduro ha sido desconocer absolutamente la realidad que vive el país y recurre a su tradicional retórica convocando al Consejo de Defensa de la Nación para “responder integralmente la amenaza Imperial” asegurando que a Venezuela "no le da órdenes ni la gobierna ningún gobierno extranjero".